Todas las personas podemos innovar porque todos somos creativos... Es una de las ideas que encontramos en primer plano cuando prestamos atención a este Nuevo Estilo de Relaciones, Harreman Estilo Berri. Es una suerte contar con este «despertador», pues aunque nos gusta lo nuevo y diferente, lo que nos aparta del adormecimiento de la monotonía, también nos resulta costoso asumir un cambio en primera persona, por la incertidumbre y la ruptura que pueda suponer. Todo esto ocurre individual y organizativamente, pero en nuestro punto de partida con el NER está la confianza en nuestras posibilidades de éxito, y no solo esto, también la apertura a innovar.
¿Y en qué podemos innovar? Porque existen logros que no se alcanzan sin antes hacer muchos intentos. ¿De dónde nace la innovación, cuándo es el momento adecuado o necesario para innovar?
Como respuesta te dejamos estas ideas rescatadas de una entrevista con Koldo que le hicieron en Tknika, Lanbide Heziketarako Berrikuntza Zentroa/Centro de Innovación para la Formación Profesional del País Vasco creado por el Gobierno Vasco. Te ofrecemos estas ideas porque forman una buena mezcla orientada tanto a apartar obstáculos como a emprender posibilidades. Como puedes suponer, todo parte de un cambio en las relaciones entre las personas, rompiendo el aislamiento que separa y favoreciendo la participación. Y no te vamos a dar ninguna bibliografía especial, enlace con noticia o celebridad, etc., que serían apoyos para «vender» la idea, sino que sencillamente te invitamos a hacer la experiencia y que sea así como consigas elementos de valoración y decisión:
«Para ser creativos necesitamos entornos de incertidumbre y no entornos de miedo. El querer eliminar la incertidumbre ha llevado a hacer que el control se haya convertido en una obsesión, e incluso en una adicción.»
«No cabe duda de que una estrategia bien definida y orientada al cliente son pasos importantes para el éxito de una organización, pero no suficientes. Quienes logran hacer de ello un éxito son las personas. Las estrategias en muchos casos, y cada vez más, lo que hacen es indicar una visión a largo plazo que debido al ritmo de los cambios actuales de los mercados, las tecnologías, los competidores, los modelos de actuación y la importancia de las personas en todo ello, hace que sea muy peligroso no basar la actividad y visión de futuro en una permanente innovación.»
«Teóricamente [los responsables de las organizaciones] lo tienen muy fácil: dejar volar, dejar que las personas puedan aportar lo que la naturaleza y sus experiencias les han permitido acumular. Para ello hay que dejar atrás el modelo de gestión imperante durante siglos, hay que olvidarse del organigrama clásico y hay que permitir que, en base a equipos autónomos y autogestionados, las personas, en base a más aciertos que errores, asuman retos que garanticen el futuro de sus organizaciones.»
«Hemos indicado que la creatividad es innata en las personas, luego tenemos que crear organizaciones en donde las personas sean los actores reales de las mismas. Quiero resaltar que cuando indico las personas, me refiero al cien por cien de las mismas. Debemos lograr organizaciones creativas: basadas en las personas, trabajando en equipos, que crezcan de forma continua en conocimiento, con visión de futuro, eliminando el modelo y jerarquías imperantes.»
«[Los responsables de las organizaciones] Tienen que interiorizar y hacer realidad lo que hoy ya todos dicen: las personas son lo más importante. Es cierto. Para ello, deben dejar de ser obreros y empleados, no son mano de obra, son muy capaces e inteligentes y lo demostrarán si se les dan oportunidades. Sólo abandonando las estructuras reconocidas, los modelos imperantes, es posible una autoorganización creativa».

