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Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

lunes, 4 de marzo de 2013

«Las personas son lo más valioso que hay en cualquier organización. En ellas se encuentran la creatividad, la fuerza, la pasión, la emoción, la imaginación, el potencial… y todo lo necesario para que una realidad empresarial funcione» (Transparencia Confianza y Generosidad / Gardentasuna Konfiantza eta Eskuzabaltasuna)


«Las personas son lo más valioso que hay en cualquier organización. En ellas se encuentran la creatividad, la fuerza, la pasión, la emoción, la imaginación, el potencial... y todo lo necesario para que una realidad empresarial funcione, cambie, avance y se adapte a la situación que el cliente y el mercado demandan en diferentes momentos. Precisamente por esto, el mayor error que puede cometer una organización es desprenderse de quienes poseen todos esos valores y, en correspondencia, su máxima generosidad consiste en cederlos a quienes en ese momento precisan de ellos, lo que permite además a esas personas seguir desarrollando sus valores. Si todos los movimientos que se realizan dentro de una organización tienen como meta el bienestar de las personas, su fortaleza mental, su satisfacción personal... las personas percibirán ese reconocimiento y acabarán por devolvérselo a la organización cuando esta requiera de su dedicación.

»El ERE de suspensión temporal [en el Nuevo Estilo de Relaciones] no suele ser mal acogido cuando se utiliza durante un corto tiempo, ya que permite a las personas disfrutar de algún día libre para dedicarse a sí mismas, mientras que su salario se ve afectado solo mínimamente. Sin embargo, el tiempo y las circunstancias que nos rodean son impredecibles, y si esta complicada situación se alarga, acaba afectando negativamente a la estabilidad económica, pero sobre todo a la estabilidad emocional de las personas.

»En cambio, la reubicación es vista de forma más amable, más cercana, ya que se trata de una solución que permite mantener el trabajo y, desde este terreno, por lo tanto, no crea ningún riesgo para la estabilidad psicológica. Además, esta alternativa evita en gran medida la crispación que por lo general fomenta el ERE cuando se alarga en exceso y las personas empiezan a temer por su estabilidad. [...]

»Cuando surge la posibilidad de la reubicación, la organización la ofrece a todas las personas que la componen y directamente a quienes cumplen las características requeridas para el puesto vacante. Son ellas quienes toman la decisión de aceptar o no, de forma libre y voluntaria, y siempre cuentan con el compromiso por parte de la organización a la que pertenecen de que se mantendrá el 100% de su salario.

»Realmente se trata de un acto de generosidad con las personas que trabajan en estas organizaciones, ellas son las beneficiadas con la reubicación, por muchas razones. En primer lugar, porque su trabajo no se interrumpe con parones ni días inhábiles, como ocurre cuando se decide establecer un ERE. Además, su salario continúa intacto, trabajen para la organización para la que trabajen; en consecuencia, conservan su nivel de vida y pueden seguir afrontando sus gastos y las obligaciones económicas adquiridas. Y otro beneficio destacado es que no consumen los días de paro acumulados a lo largo de su etapa profesional, días de los que sería necesario echar mano si el recurso hubiera sido el ERE.

»La reubicación trae consigo muchas sorpresas para todas las partes implicadas. Las organizaciones, por ejemplo, descubren de repente que cuentan con mucho más potencial del que hasta el momento conocían, cuando comprueban que las personas pasan a trabajar en sectores diferentes a los que les ocupaban. Para los implicados es una prueba de fuego, aunque les demuestra casi siempre que la versatilidad y la creatividad son innatas y a veces están dormidas. También les lleva a descubrir en sí mismos cualidades que desconocían. Y además les hace capaces de vencer sus miedos a lo desconocido, miedos por lo general infundados y presentes porque los largos periodos dedicados a una misma actividad y en un mismo entorno han conducido a olvidar las muchas capacidades que habitualmente no se utilizan.

»Al mismo tiempo, las personas que permanecen en la organización también descubren en sus compañeros —con quienes quizá han trabajado codo con codo durante años— una capacidad desconocida e insospechada, que es la requerida para trasladarse por un tiempo determinado a otro lugar de trabajo.

»Por supuesto, también se da la circunstancia contraria... aunque, afortunadamente, una vez comprendido el espíritu del ner, en casos esporádicos.»

K2K emocionando, Experiencias ner 2011