Gaur egun / Actualidad de K2K emocionando

Nuevo Estilo de Relaciones NER Harreman Estilo Berria

Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Gómez Torrego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Gómez Torrego. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de diciembre de 2009

«Hicimos de la empresa una aventura colectiva»



«Enpresak euliak balira moduan eroriko dira. Aurrekomendeetako ereduarekin jarraitzen dute etagaur egungo mundu globalizatuan produzitzearekinez da nahikoa, beste edonon hori askoz merkeagoegiten baitute. Herri aurreratuak pentsatzeari ekinbehar diote eta hori ez da lortzen batzuk agindu etabesteak obeditzearekin; oso gizarte pasiboa dugu.»

Son palabras de Koldo Saratxaga que encabezan uno de los números del semanario ...eta kitto!, el pasado septiembre. Traducen al euskera ideas de Koldo en su última entrevista con Cristina Gómez Torrego: «Las empresas caerán como moscas porque tienen un modelo caduco. Con el modelo de hace siglos y en el mundo globalizado con producir no es suficiente, en cualquier parte se produce mucho más barato. Hoy los países avanzados tienen que pensar más y eso no se consigue con unos que mandan y otros que obedecen. Somos una sociedad pasiva.»

La sensibilidad de las personas que publican ...eta kitto! hacia estas ideas enlaza con el tema que tenemos de plena actualidad: la creatividad, palabra que empieza por las mismas letras que crisis —cr—, uno de los estímulos más importantes actualmente para impulsarnos a ser creativos.

Ayer te proponíamos tener tu experiencia personal acerca de que no es posible hacer estas dos cosas a la vez: seguir órdenes al pie de la letra y preocuparnos de que las cosas salgan con todo nuestro cariño y creatividad.

La vida cotidiana nos enseñaba ayer que si estamos poniendo el dedo en el renglón para no salirnos de las pautas que nos dan, nos estamos fijando en las pautas y no estamos centrados en lo que estamos haciendo. Así no podemos tener perspectiva ninguna sobre lo que hacemos y ser críticos para crear las respuestas adecuadas a las metas que nos proponemos.

La creatividad es cuestión de libertad, nos transmitía Azucena Vega de su conversación con Koldo en el intermedio de una charla.

Si tienes a tu alcance acceder la publicación académica International Journal of Technology Management and Sustainable Development, allí podrás leer, en el número 8.1, un estudio de tres profesores de Mondragon Unibertsitatea sobre el modelo Irizar: Luxio Ugarte, Amaia Agirre y Eli Juaristi. Analizan, entre otros aspectos, que la libertad de las personas en el modelo Irizar es una clave de adaptación de la organización a los nuevos tiempos. Una adaptación que se percibe cada vez más como una necesidad. Anotan los autores que uno de los indicadores de que estamos en un nuevo tiempo es el hecho de que las formas de organizar piramidalmente las empresas se están mostrando anacrónicas y obsoletas. (También llevaremos este estudio a nuestro espacio de estudios.)

Este aire fresco que tenemos el privilegio de disfrutar gracias a la innovación de Koldo Saratxaga puede ser hasta provocador y rompedor, así lo califica el cronista de Visio 2007. En este congreso, Koldo habló de esta idea en su charla y lo hizo de manera que los demás compañeros de mesa generaron espontáneamente un debate no previsto en el programa:

«La segunda jornada se abrió el viernes 19 con una charla de Koldo Saratxaga, que expuso su original y provocadora visión de los nuevos estilos de relación que se deben abordar para lograr el cambio que considera aún pendiente en las organizaciones. Por ejemplo, en lo que respecta a la creatividad, criticó la jerarquización que impide que los trabajadores sean innovadores. Fue esta una intervención que condicionó las posteriores, puesto que el resto de ponentes trató de rebatir sus argumentos, que acabaron convirtiéndose en uno de los principales temas de discusión y reflexión.»

Es una intervención de Koldo que conocemos también a través de Marcos Ros-Martín. Nos da su visión desde el lado del público:

«Aunque la mención especial la merece Koldo Saratxaga por su ambición y atrevimiento a la hora de presentar la creatividad de las organizaciones, a la vez que criticaba la forma en que éstas se jerarquizan impidiendo a sus trabajadores ser innovadores. Sus palabras abriendo su segundo día retumbaron durante toda la sesión posterior y provocaron algunas reacciones por parte de los ponentes que trataron de socavar sus argumentos. Por descontado que el argumentario de Saratxaga era atacable, sin embargo por ambicioso y valiente consiguió lo que buscaba: Hacer reflexionar.»

Hoy nosotros hemos reflexionado sobre esto, con miras a la práctica. Como todos sabemos, desde hace muchos meses, los poderes públicos (gobierno, patronal y sindicatos, mencionados por orden alfabético) hablan de hacer una reforma laboral: nuevos marcos de negociación, nuevas condiciones de contratación, de despido... ¿Así habrá «empresas más competitivas»? Los temas que se quieren negociar nos indican unos cuantos datos importantes acerca de este mundo laboral. Por ejemplo, si se va a negociar y se necesita un marco, esto sugiere que hay personas enfrentadas y divididas, incluso sin conocerse, a priori, por definición de un marco. Otro ejemplo: regular despidos y contrataciones, sin conceder igual atención a otro aspecto de la vida de una persona en una organización, sugiere que las personas se consideran en primer término como elementos o recursos que, por decirlo simplificadamente, se compran y se venden. No resulta un mundo atractivo, con estos planteamientos.

En cambio sí lo es el planteamiento de una aventura colectiva que nos propone Koldo Saratxaga. La aventura de hacer crecer un proyecto siendo competitivos y recoger el fruto de nuestra actividad no sólo de forma económica, sino también en forma de bienestar emocional, físico y mental, con la posibilidad y la oportunidad de evolucionar. Y además poder conseguirlo junto con otras personas a las que estamos unidos y no enfrentados, con las que compartimos nuestra evolución. Es un nuevo concepto de organización y, cuando se trata de Koldo Saratxaga, no sólo un concepto, sino una realidad.

«La clave está en el modelo de relaciones laborales», afirma Koldo. ¿No te parece que está en lo cierto y que esta idea tiene un potencial apasionante como vía de desarrollo para el ámbito laboral?




La fotografía de Koldo es de Dani Blanco y la publicó argia en la entrevista con Miel Anjel Elustondo: «Ezagutzak izan behar du azken helburu, ez ekoizteak»






domingo, 25 de octubre de 2009

«Innovar es un sentimiento, algo vivo»



Ayer estábamos dando vueltas a la tan traída y llevada innovación y pensando en la perspectiva más reciente que nos ofrece Koldo Saratxaga sobre este tema. Como tenemos identificado a Koldo como un punto de aprendizaje, nos gusta leerle y escucharle, además de conocer perspectivas de otras personas sobre lo que dice.

El signo de la vida es el movimiento, lo expresaron ya los filósofos griegos, y lo comprobamos de muchas formas, por ejemplo, en la naturaleza: algunos animales simulan con su inmovilidad la falta de vida, la utilizan como mecanismo de defensa y protección ante los depredadores.


Sabemos que algo se mueve porque se desplaza con respecto a un punto que tomamos como referencia. El movimiento no necesariamente es siempre hacia adelante, de progreso, puede ser hacia atrás —involución— o puede ser un movimiento circular —el destino es el mismo punto de partida— o puede ocurrir que no haya movimiento porque fuerzas con igual intensidad impulsan el movimiento en direcciones opuestas, etc.

Innovar es una necesidad siempre para seguir adelante con la trayectoria de la organización, pero en momentos como los actuales es una necesidad urgente, que reclama todo el ingenio. En esta línea, hemos leído el comentario que Josep Julián Vila intercambia en su blog con Javier Rodríguez Albuquerque.

«Lo que yo propongo es algo similar a lo que dice Koldo Saratxaga (a quien sé que sigues), lo que no podemos hacer son las cosas de ahora con los mapas mentales de antes. De cajón, vamos. Lo que pasa es que, como dices, está difícil la cosa y es por eso que estoy buscando una academia o la goma de borrar que usa M.»

La idea a la que se refiere Josep Julián ha sido expuesta por Koldo en varias ocasiones a lo largo de los últimos meses. Por ejemplo, en su conferencia en Nazaret Zentroa (puedes ver aquí el vídeo). Y hace muy pocos días la ha reiterado en su entrevista con Arturo García en Diario Vasco:

«Lo que no queremos es más de lo mismo porque más de lo mismo es igual a lo mismo. Queremos algo diferente.»

No es fácil escapar de los esquemas mentales, como indica Josep Julián, y como también expresa, es casi necesario contar con un agente externo para conseguirlo.

Si un aspecto de la vida de una organización no se ha superado o solucionado durante un tiempo lo suficientemente extenso como para que ese aspecto se haya convertido en un obstáculo que reclama atención, tal vez ello nos invite a preguntarnos si el fallo está en ese aspecto solamente o en cuántos más, comenzando por la capacidad de percepción y de reacción.

La necesidad de cambio concierne a toda la organización y hacer recaer esa responsabilidad sobre una parte de la misma tal vez suponga un desperdicio de tiempo y energía. Una reproducción a pequeña escala de esta realidad podemos observarla cuando se envía a una persona a mejorar su formación y, al regresar, esa persona no puede aplicar nada de lo aprendido porque la organización sigue como estaba. Pero mejor leamos cómo lo expone Koldo en su libro Un nuevo estilo de relaciones:

«Hemos estado muchos años haciendo muchos cursillos, mucha formación, pero en su gran mayoría no sirven para nada ¿Por qué? Simplemente, porque nada cambia después de que alguien vaya a un cursillo si antes no ha cambiado la organización. Podemos enviar a un seminario de una semana a una persona que, aparte de otras cosas, la estadística y la realidad nos dicen que está agobiada con sus temas diarios. Una persona que se pasa todo el día con el balde sacando agua de la chalupa puede recibir algunas ideas interesantes para poner en práctica el lunes siguiente cuando se reincorpore después del cursillo, estoy de acuerdo. Pero llega con mucha ilusión y, al poco tiempo, se da cuenta de que a casi nadie le interesa lo que le han contado en el seminario, incluido su jefe. Están con lo urgente.

Vuelve a lo suyo y se da cuenta de que la chalupa tiene más agua que cuando se fue al cursillo, así que tiene que ponerse a sacar agua con el balde, sin parar y a un ritmo un poco más fuerte. Cuando llega el viernes, está más cansado que antes, pero, sobre todo, está indignado y decepcionado.

Si no cambia la organización, no es con teorías aisladas, con cursillos, como podemos salir de males estructurales endémicos.»

Con esta idea de la vida y de la organización adaptada al cambio, hemos prestado atención a lo que afirmaba Koldo hace muy pocos días, en la entrevista que han publicado Noticias de Álava, Deia y Noticias de Gipuzkoa, firmada por Juanvi Baeza:

«En vez de repetir tanto la palabra innovación lo que hay que hacer es pensar más. Hace falta que las organizaciones den oportunidades para que la capacidad innovativa y creativa surja de las personas, de los más jóvenes. Innovar es un sentimiento, algo vivo.»

Ya se nos ha adelantado un blogger, Aitor Alcelay, a destacar esta idea de Koldo Saratxaga:

«Desde mi punto de vista 100% correcta su punto de vista. Considera que las empresas no innovan. Se usa mucho esa palabra pero las organizaciones no están preparadas para afrontarla.

“Innovar es una dinámica, un sentimiento, algo vivo”

“La innovación es una consecuencia de las personas con sus capacidades innatas y creativas y emprendedoras que tengan la oportunidad de utilizarlas y de equivocarse”

“Las organizaciones deben de dar oportunidades para que esa capacidad innata surja, tengan nuevas experiencias y conocimientos”.»

Éstas son ideas que Koldo exponía a Diario Vasco, en la entrevista «Las empresas caerán como moscas porque tienen un modelo caduco», firmada por Cristina Gómez Torrego. Se realizó tras la conferencia «¿Son las personas libres en las organizaciones actuales?», en los cursos de verano de la UPV-EHU.


Las organizaciones empresariales necesitan siempre ir adelante si no quieren comenzar el proceso de su desaparición. Necesitan innovar, comenzando por lo mínimo, que es actualizarse en formación respecto a su actividad, en conocimiento de su mercado, etc. Pero además deben innovar para «entusiasmar a su cliente» —en palabras que tomamos de Koldo—.

Pero ¿y las personas? ¿y los jóvenes que tienen hoy ante sí el gran reto de conseguir un empleo? ¿Cuánto abarca su idea de la innovación? ¿Se refiere a la parcela concreta en la que se han formado para desempeñar un trabajo o disponen de una visión tan amplia como lo es la vida de una organización, desde que se patea el mercado en busca del cliente con el que conectará la empresa para servirle hasta que se le dispensa una atención post-venta? ¿Se orientan a escoger en función de sus gustos o piensan en ser polivalentes y en comprometerse con la organización por entero, además de con su cometido concreto?

¿Cuántos jóvenes hoy en día están capacitados para desempeñar un trabajo mientras que su formación es nula en el campo relacional? Jóvenes y menos jóvenes, son personas anquilosadas con respecto a su relación con el conjunto de la organización porque —ya que hemos hablado del reino animal— son como polluelos en el nido, que se alimentan si les llevan el alimento, de lo contrario, mueren de hambre; es decir, no conectan con el cliente ni les atrae hacerlo. Quizá, no han tenido la oportunidad de aprenderlo y asocian «relación con el cliente» con la labor del comercial al uso.

Además, ¿cómo vamos a estar unidos a la organización si no comprendemos el lenguaje de los demás miembros de la misma? No ya saber hacer todo, sino comprenderlo en el nivel suficiente como para después pensar en compartir un idioma a la hora de hablar de metas y del esfuerzo por conseguirlas entre todos.

Sin embargo, para conseguir lo anterior no solamente sería necesario el compromiso de las personas y una formación integral, sino también, por parte de las organizaciones, ofrecer oportunidades, transparencia informativa, permitir una formación a través de la experiencia con el margen de error que ello implica... Así que terminamos releyendo el párrafo de Koldo que hemos leído antes, sobre la relación entre las equivocaciones y la innovación:

«La innovación es una consecuencia de las personas con sus capacidades innatas creativas y emprendedoras que tengan la oportunidad de utilizarlas y de equivocarse. Por eso hace falta que las organizaciones den oportunidades para que esa capacidad innata surja, tengan nuevas experiencias y conocimientos. Innovar es una dinámica, un sentimiento, es algo vivo.»




Fotografía superior: Ilustración en la web Ciencia Online. http://www.cienciaonline.com/wp-content/uploads/2007/07/cuerda2.JPG

Fotografía inferior: Polluelos de flamencos agrupados, a las dos semanas de vida. Reportaje en la web de Apple. http://www.apple.com/es/pro/profiles/crimsonwing/index2.html