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lunes, 31 de mayo de 2010

«Empresas tradicionales que ante la crisis se dotan de nuevos sistemas de gestión democrática para recuperar productividad, como gbe-ner»



Egun on y bienvenido, bienvenida. Hoy, en la actualidad del mundo en general, como ya es casi contenido habitual, ocupa bastante espacio el «¡y tú más!», echándose culpas unos a otros de la crisis económica global. Mutuamente se señalan como responsables de la crisis: el FMI, los bancos, los consumidores, los políticos, los especuladores inmobiliarios… Al mismo tiempo, se dan consejos y más consejos, pero en medio de esta desconfianza recíproca, se consideran «del enemigo el consejo», como el de la fábula del alavés Félix María Samaniego.

No tomar el consejo del enemigo es lo que alaba Samaniego en «El perro y el cocodrilo»: el perro va a beber al Nilo y el cocodrilo le dice que es perjudicial que ande mientras bebe, a lo que el perro razona al cocodrilo que si está mal hacer aquello, aún es peor quedarse quieto y acabar entre sus fauces.

Tensiones, desconfianzas, echarse culpas, esperar que alguien arregle algo o que se arregle solo… Aproximadamente lo mismo que puede ocurrir en las organizaciones empresariales. Koldo Saratxaga le relataba a Arturo García, de Diario Vasco, esta situación que encontraron K2K emocionando al llegar a KIZUN, S.A.:

«Entramos en una organización con unas tensiones laborales y relacionales evidentes por habituales. Claramente, inmersa en un momento de crisis tanto de proyecto como de contexto de mercado. Las relaciones laborales evidenciaban un enfrentamiento entre la propiedad y los trabajadores donde cada uno miraba hacia un lugar distinto.»

Por este camino, las personas de KIZUN —que es, como sabes, la organización que protagoniza el cambio que K2K comparten en El éxito fue la confianza— iban directas al desempleo y KIZUN a su desaparición.

Si has leído y escuchado a Koldo Saratxaga, habrás apreciado la eficiencia en su comunicación, por lo que será una experiencia interesante prestar atención a cada una de las palabras con las que a continuación explica a Arturo García lo que hicieron K2K para que terminara dicha situación negativa en KIZUN:

«En los primeros meses se buscó cambiar ese modelo buscando algo que no existía: juntar fuerzas, compras, proyectos, modelos, sentarse convencidos de olvidar el modelo preexistente. Todo pasaba por olvidar reuniones sin logros. Luego resultó que nosotros, a base de asambleas con todos votando avanzaran hacia objetivos comunes.»

Olvidar es lo primero que hicieron, soltar lastre, no conceder espacio en la nueva organización a asuntos pasados que resultaron inútiles o produjeron tensiones. ¿Tú serías capaz de hacerlo? Si te resultara un poco difícil, por suerte K2K están liderando y conduciendo el cambio para que todos nos convirtamos en «atletas para la competitividad» y saltemos esas vallas que parecen imposibles, por ejemplo, las tensiones entre personas.

Y después lo segundo que hicieron en KIZUN fue empezar a juntarse todos para hablar y decidir votando para ir adelante en todos los aspectos: relaciones, finanzas, metas de producción... Si estás pensando que esto te recuerda a la democracia como sistema de gobierno, es posible que estés bien encaminado. Las democracias son el régimen que ha sustituido a las autocracias (monarquías absolutistas, dictaduras, etc.) en el curso del desarrollo de las sociedades hasta hoy. Sin embargo, se diría que este cambio no se ha producido en las llamadas empresas, pues aún se vive en el régimen del «ordeno y mando» —no raramente acompañado de «trabaja y calla»—. No podemos seguir en este nivel primitivo en materia de cultura organizacional. Lo decía Óscar García Valdivieso en su charla en ESNA: «La crisis económica debe ser la oportunidad del cambio». Y en esta nueva cultura de proyectos basados en las personas está incluido el aspecto financiero, como has leído en las palabras de Koldo Saratxaga.

Dado este carácter del Nuevo Estilo de Relaciones que se ha descrito en ocasiones como democrático, parece natural que Pablo Aretxabala haya participado con una pequeña charla en el II Encuentro sobre Democracia Económica. Ayer David de Ugarte publicó un post en el que hace balance de esta cita. Allí leemos una síntesis de esta charla de Pablo que se centró en explicar qué es gbe-ner:

«Las empresas tradicionales que ante la crisis se dotan de nuevos sistemas de gestión democrática para recuperar productividad, llegando a formar grandes grupos empresariales como gbe-ner, cuya experiencia de éxito nos contó Pablo Aretxabala. Las empresas de este grupo utilizan el sistema de gestión impulsado por el propio Aretxabala y Koldo Saratxaga: achatamiento de escalas a tres o cuatro niveles, estrategia global consensuada en asamblea, transparencia y accesibilidad de cuentas y sistemas, organización en equipos funcionales autogestionados y en el caso de empresas no cooperativas, reserva del 30% del excedente para su reparto en la plantilla.»

Para este día y hasta mañana, bienvenido y bienvenida visitante, nos llevamos para el camino esta propuesta de gbe-ner que David de Ugarte ha dicho con sus palabras: «Las empresas tradicionales que ante la crisis se dotan de nuevos sistemas de gestión democrática para recuperar productividad».







miércoles, 14 de abril de 2010

«Para Koldo Saratxaga el futuro se basa en la confianza»



Esta fotografía —tomada por Maite Bartolomé de Diario Vasco— sí es de la presentación ayer de El éxito fue la confianza, un libro que es la experiencia compartida por Koldo Saratxaga y Jabi Salcedo.

Por Koldo como líder de la visión global del proyecto KIZUN (nombre ficticio, como aclaran en sus crónicas tanto Arturo García como Carmelo Lezana, a quienes citamos por orden cronológico de edición de sus respectivas cabeceras, Diario Vasco y El Correo). Koldo Saratxaga ha liderado la comunicación entre todas las personas de KIZUN con miras a compartir la visión de la realidad futura que querían lograr.

Sin embargo, no existía en la mente de KIZUN la posibilidad de tener futuro, tal como se relata en el libro y lo reflejan las diversas crónicas que hemos leído hasta ahora en la prensa —además de las citadas, la de Juanjo Basterra en Gara—.

En consecuencia, la experiencia de Koldo Saratxaga, sus dotes tanto de comunicación como pedagógicas, su inteligencia para reconocer dónde están las oportunidades, las opciones y las posibilidades para las organizaciones han sido factores decisivos para que KIZUN tuviera una visión y para que la compartiera.

De esta forma, hoy se puede contar que ha salido adelante una organización empresarial que, con medio siglo de experiencia y 80 personas en plantilla, se encontraba al borde del concurso de acreedores en medio de esta crisis destructiva.

Por lo tanto, Koldo Saratxaga tiene en su mérito el haber mostrado el final del túnel emocional, mental, gerencial y económico a estas personas que lo veían todo tan negro que no veían futuro y se disponían a solicitar el concurso de acreedores. Estos difíciles momentos en los que KIZUN decidió afrontar lo que creyó era su final han sido bien descritos por Antón Hernández Zubirreta en las primeras páginas de El éxito fue la confianza.


Y el otro autor de esta experiencia compartida en este libro es Jabi, como Coordinador General del proyecto KIZUN. Jabi Salcedo ha sido el responsable máximo de la efectividad de todo KIZUN en el esfuerzo de lograr el futuro deseado y compartido. Ha sabido unir los esfuerzos que han realizado todas las personas y conducirlos en la dirección adecuada para llegar a buen puerto. En otras palabras: como Coordinador General, ha logrado que la coherencia con sus compromisos por parte de cada una de las personas de KIZUN haya tenido como resultado el éxito compartido en forma de futuro para todos.

Pero esto no es sólo para KIZUN, es para todas las organizaciones. Y esto es uno de los motivos de editar El éxito fue la confianza. La fotografía realizada ayer por Maite Bartolomé de Diario Vasco con la que abrimos nuestra página nos sirve para significar esto y también para saber que hay fundamento para tomar una actitud positiva ante esto que llamamos «crisis».

Pensarás, bienvenido y bienvenida visitante, que esto lo decimos porque toca, pues ¡vaya crisis tenemos! No está la realidad para adornarla ni para quitarle importancia, ¿verdad? Y sin embargo, se intenta desde diversas instancias. Así retrata Koldo las buenas noticias que se pretenden dar sobre esto que llamamos «crisis», lo leemos hoy en la entrevista en Diario Vasco:

«Inicialmente parecía que sí que estábamos remontando, cuando lo único que se ha visto es que todo lo que se ha aprobado ha sido más bien un intento generalizado sólo de dar y trasladar a la sociedad noticias positivas, porque vivimos inmersos entre ideas preconcebidas: parece que estamos remontando pero sólo para seguir y seguir en el mismo tipo de relaciones que ya se ha visto hacia dónde conducen.»

Y sin embargo, Koldo y Jabi comparten un libro donde el tema es el futuro, como subraya Juanjo Basterra en Gara, de donde hemos tomado nuestro titular. Las respuestas sobre cómo se puede lograr están en El éxito fue la confianza:

«Pregunta - ¿Qué espera usted que perciba el lector al abrir este libro?

Koldo Saratxaga - Compartir lo realizado en esta empresa que, una vez hecho, parece fácil, pero en aquel momento, con el tipo de relaciones que existían en esta empresa, sin nuestro modelo, no hubiera habido solución.»





domingo, 11 de abril de 2010

«La solución de la crisis debe buscarse en estratos donde los valores tienen un peso fundamental, y en ese campo, Saratxaga es una autoridad»



«Los mensajes sobre una pretendida recuperación económica, los ya famosos “brotes verdes”, están cargados de interés y vacíos de contenido porque, a menudo, provienen desde los círculos cercanos a un poder que necesita vender optimismo, justificar su gestión. Esta idea es compartida por no pocos destacados expertos en desarrollo empresarial, como Koldo Saratxaga, miembro de K2K Emocionando y ex coordinador general de Irizar, a quien entrevista hoy GARA. Para Saratxaga, la receta para salir de la crisis no consiste en “inyectar dinero a los bancos y a los ayuntamientos para levantar las aceras y que así podamos decir que hemos creado 500.000 puestos de trabajo que en cuatro meses van al paro”. La solución debe buscarse en estratos más profundos y globales, en los que los valores tienen un peso fundamental.

Y en ese campo, Saratxaga es una autoridad. Defiende desde hace años que la empresa no debe ser únicamente un lugar aislado de la sociedad destinado sólo a ganar dinero, sino un espacio eficiente que devuelva a esa sociedad parte de lo que genera. Y en ese espacio, el epicentro debe estar ocupado por las personas. “Siempre ponemos a las personas por delante ... es evidente que nos mueve una sensibilidad que tiene que ver con la educación y con la sociedad”, dice Saratxaga. Un buen punto de partida.»

Hoy compartimos este comentario editorial en Gara, que se publicó en la edición del 17 de octubre de 2009. Está inspirado por la entrevista a Koldo Saratxaga que se publica ese día, realizada por Juanjo Basterra, a la vez que le sirve como introducción.

Es un texto que nos ha salido al paso mientras tratábamos de conocer algo más de la innovación que supone gbe-ner y, en concreto, de su ausencia de referencias o similitudes respecto a otra entidad empresarial.

En nuestra visita a Gara aquel 17 de octubre, nos pasó lo que Koldo describe mediante la cita de Siddharta que ha estado en esta página hace un par de días: como íbamos buscando a Koldo Saratxaga, en cuanto lo encontramos, nos conformamos, y ese día no buscamos más en Gara, por lo que nos perdimos la lectura de este comentario editorial. Nunca es tarde, como se dice, y conseguir como botín la entrevista de Juanjo Basterra a Koldo Saratxaga fue importante, aún le estamos sacando mucho jugo.

Nuestro titular hoy es una idea del comentario de Gara, pero podía haber sido esta otra del mismo comentario, que posiblemente expone uno de los grandes rasgos que distinguen a gbe-ner de cualquier otro proyecto existente hoy en día o en la historia:

«[Koldo Saratxaga] Defiende desde hace años que la empresa no debe ser únicamente un lugar aislado de la sociedad destinado sólo a ganar dinero, sino un espacio eficiente que devuelva a esa sociedad parte de lo que genera. Y en ese espacio, el epicentro debe estar ocupado por las personas.»

Tras la presentación de gbe-ner, Koldo Saratxaga fue entrevistado por toda la prensa del País Vasco, de todos los grandes grupos editoriales. De esta manera, quien lo desee puede contar con abundancia de material para formarse una primera idea de gbe-ner.

Al leer estas entrevistas, vemos que Koldo Saratxaga sigue enviando un reto a los y a las periodistas para que entiendan gbe-ner, para que lo entiendan y lo transmitan a la sociedad, les dice en el acto de presentación en el Euskalduna.

El primer reflejo ante algo nuevo es buscarle similitudes con algo conocido para después buscar las diferencias que construyen la identidad de eso nuevo que queremos conocer, utilizamos el conocimiento que tenemos para obtener el nuevo. Por esto, no es extraño que no sólo ante gbe-ner, sino ante el propio estilo Saratxaga, entrevistadores y entrevistadoras recurran a señalarle determinadas realidades: «¿es como...?», «¿se parece a...?». Ayer leíamos dos ejemplos: ¿se parece a una ONG?, preguntaba Arturo García a propósito de gbe-ner, mientras que Koldo Aldai mencionaba a Vicente Ferrer en la entrevista sobre el liderazgo de Koldo Saratxaga. Probablemente alguna persona más haya hecho estas asociaciones, pero Koldo indica que no se acercan a la realidad. Así responde a Arturo García:

«Cuando vamos buscando comparaciones, éstas siempre son odiosas. Yo no quiero hablar de ti, quiero hablar de mí. Hablamos de que desde el mundo empresarial generamos unos beneficios. Esto no tiene nada que ver con las cooperativas o las ONGs. Nuestro proyecto no es ni mejor ni peor, simplemente es diferente. Partiendo de que lo que generamos con un estilo organizativo diferente, con mayor implicación y actividad de las personas en lo que es su trabajo incluye donarlo, repartirlo, transmitirlo, lo que sea, pero hacia la sociedad. Y no sólo eso, ahí está ese 2% de nuestro tiempo para potenciar eso o hacer cosas.»

Y esto es lo que le dice a Koldo Aldai:

«Si algo falta en este mundo son líderes. Tengo un sueño y doy mi vida por él… Creo que Vicente Ferrer es un gran ejemplo de lo que este mundo necesita de cara a eliminar la lacra de la pobreza y la marginación. Eso es grande. Sin embargo soy poco de espejo retrovisor, soy poco de iconos. Sé tu mismo. Construye tu propia vida. Mira para adelante y no dudes que encontrarás lo que te mereces.»

En las últimas charlas, Koldo Saratxaga ha señalado la incoherencia que suele haber en las prácticas de la llamada «Responsabilidad Social Corporativa» o RSC: «¡cómo va a haber responsabilidad social corporativa si la organización no es transparente con las personas que están dentro!», les decía en Urtxintxa.

Poco a poco, vamos perfilando el retrato de gbe-ner. En esta ocasión, descartando aquello que no es. Seguimos pues con este reto apasionante de conocimiento que nos plantean Koldo Saratxaga y gbe-ner.

Seguramente encontraremos nuevas claves en el libro de Koldo y Jabi que ya desde pasado mañana podremos leer: El éxito fue la confianza.

Como anunciamos hace unos días, quienes deseen asistir a la presentación de este libro y charlar allí con los autores, la cita es en Topbooks de Bilbao, Gran Vía, nº 22.







domingo, 8 de noviembre de 2009

«Más que “entender” se trata de “sentir”»



«Huimos de la palabra modelo. Un modelo es algo que ya existe, preferimos llamarlo estilo. Tenemos una misión y una visión amplios pero claros. Somos organizaciones empresariales pero podríamos ser perfectamente sólo organizaciones. Para lo que sea: educación, salud, fundaciones.»

Esto hablaba Koldo Saratxaga a Arturo García, de Diario Vasco, hace unas semanas. Así, pues, bienvenido y bienvenida visitante: gbe-ner dicen que no tienen un molde que aplicarse a cada persona y organización. Que no existe nada prefabricado en cuestión de cómo establece cada organización su Nuevo Estilo de Relaciones, NER. Y que no hay etiquetas que poner. Las 1.300 personas de gbe-ner son 1.300 corazones y mentes diferentes, 1.300 vidas cada una con sus experiencias y proyectos. «No hay dos personas iguales», reitera Koldo a menudo cuando habla de tratar con las personas. Y rechaza igualmente el término «gestión» como nombre de las relaciones hacia las personas en las organizaciones.

«Koldo Saratxaga no se olvida de los protagonistas de la aventura de Irizar: “Las personas; que no se gestionan porque no son recursos. Los recursos son materiales, financieros y tecnológicos. No puede comprarse el que las personas estén contigo, el resto sí.”»

Estas palabras de Koldo puedes leerlas en El País, en un reportaje de Txema G. Crespo, titulado «El ‘factótum’ del éxito de Irizar». Desde tiempo antes Koldo insistía en ello. Lee, por ejemplo, estas declaraciones a Ana Segura en Computer World:

«A las personas no se les gestiona, se les sirve y anima a conseguir objetivos personales y comunes.»

Sirva como muestra en coherencia con todo ello que K2K emocionando, cuando comienzan en una organización empresarial, empiezan por conocer cómo están las personas, cómo funciona todo, etc. Serán esas personas las protagonistas de sus relaciones y quienes elijan cómo llevar a la práctica su cambio organizacional.

«Es una filosofía de vida, un nuevo estilo de relaciones. Y esto se puede aplicar a las ONG, al Athletic o al portal de tu casa. Hay que cambiar el estilo de relacionarse, de comunicarnos, la manera de compartir. Lo he aplicado en la empresa pero sirve para todo.»

Estas palabras de Koldo son de una entrevista año y medio anterior a la que hemos recordado al comenzar. Se publicó en Baietz, la revista de FEVAS. Esto es otra muestra de coherencia y de la existencia de un Nuevo Estilo de Relaciones como estilo, constituido por valores e ideas, pero también por experiencias, ¿o sobre todo por experiencias? La validez y el futuro de NER están describiendo una trayectoria que comprende todo un abanico de trayectorias de personas y organizaciones.

Todos tenemos ideas con respecto a cómo hay que conducirse para llevar una empresa o para estar en un lugar de trabajo. Todos también comunicamos estas ideas a nuestro alrededor, a veces sin palabras, con actitudes, con nuestros hechos, etc., otras veces con palabras.

Por ejemplo, hoy domingo, habrá ocasión de que hagamos deporte o cualquier otra actividad de ocio en grupo. Si ya está formada la cuadrilla, ya se sabe qué papel tiene cada uno en lo que se va a hacer, cómo piensa y reacciona, casi hasta la hora a la que va a llegar a la cita. Se han puesto de acuerdo previamente los protagonistas y además cuentan con el conocimiento que les aporta la experiencia de estar juntos. Así van cambiando lo que no va bien y van haciendo mejoras, todo a la medida de su realidad.

En toda organización vemos que sucede igual cuando las personas son protagonistas y están implicadas. Mantienen un compromiso con todas las demás personas, mientras desarrollan su cometido individual.

Así que nosotros en esta página a la hora de presentar el estilo un Nuevo Estilo de Relaciones, el modelo Saratxaga como se llama en el ámbito académico, o como tú quieras llamarlo, hablamos de los valores que lo componen o hablamos de las experiencias de personas y organizaciones.

En el caso de NER, encontramos que no hay gestión en el sentido convencional, ni tampoco políticas de empresa convencionales. Hay unas ideas y valores que sustentan las decisiones individuales y comunes, desde las de cada persona hasta las del equipo de pilotaje.

Asimilar ideas y valores requiere un tiempo tanto de comunicación como de lograr sentir lo que nos llega a través de los oídos o tenemos en mente.

«Más que “entender” se trata de “sentir”», dicen Estudio·k.

El empeño, la dedicación y el tiempo que derrochan los directivos de las organizaciones piramidales para establecer políticas, funciones, números... sobre el papel, encerrados en sus despachos, procurando que no se «escape» nada, en NER vemos que están sustituidos por tiempo de comunicación para compartir la misión y la visión claras y amplias, tal como las califica Koldo.

¿Por qué una organización querría adoptar un Nuevo Estilo de Relaciones?

Entre los muchos motivos que tendría, hoy sólo te hablamos de uno, que ayuda tanto al clima laboral como al éxito, dos deseos de toda organización y persona. Las relaciones en NER están para unirnos en un proyecto, por lo que en ocasiones hay que posponer lo personal para llegar a disfrutar de conseguir la meta que queremos todos y que también nos beneficia a título individual. Probablemente, éste sea uno de los secretos de NER para hacer triunfar las relaciones: el llevarnos a levantar la vista de las situaciones concretas, ya sea las que bloquean, las que nos instalan en la comodidad, etc. y fijarnos en el horizonte de la meta común.

Hasta mañana, bihar arte. Seguiremos hablando de futuro para poder hacer nuestro futuro.





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viernes, 30 de octubre de 2009

Koldo Saratxaga: una referencia



Hoy hemos estado releyendo muchas páginas dedicadas a Koldo Saratxaga en blogs. Son incontables. Por un lado, nos hemos sentido agradecidos con los autores, porque sus reflexiones y sus sentimientos aportan vida a este retrato de Koldo, cada vez más extenso, y estimulan en nosotros también sentimientos y pensamientos. Por otro lado, nos hemos sentido especialmente afortunados por tener la gran suerte de estar entre todas estas cosas de Koldo compartiendo y disfrutando; aunque esto segundo es lo de menos, no podemos por menos tampoco que decirlo, porque es un sentimiento espontáneamente expansivo.

Pero, más allá de lo muy grato que nos ha resultado el paseo y de lo que hemos disfrutado, el final del mismo ha sido encontrarnos con la realidad de que Koldo Saratxaga es un referente para las organizaciones empresariales, con las ramificaciones que ello tiene de ser referente de personas y también de personas en una etapa tan importante de nuestras vidas como es la educación, durante la que podemos empezar la siembra del aprendizaje para toda la vida, como la propone Koldo desde la reciente entrevista en Cuadernos de Pedagogía.

De diferentes maneras, vemos expresado que Koldo es un referente, una referencia. Por ejemplo, a modo de tarjeta de presentación, es decir, de una forma sintética:

  • «Referente y adalid de un nuevo modelo de relaciones entre la empresa y el trabajador», escribía recientemente Arturo García en Diario Vasco.

  • «KOLDO SARATXAGA referente en gestión empresarial», leímos en el blog colectivo CC.OO. Global Salcai Utinsa S.A., al igual que en artículo de la Redacción de Diario Vasco: «Koldo Saratxaga, un referente en la gestión empresarial».

  • «Un referente del mundo empresarial, Koldo Saratxaga», escribe a su vez la Redacción de Noticias de Gipuzkoa.

  • «Koldo Saratxaga no podía dejar de ser referencia en el cambio», escribe Miquel Rodríguez en su blog Los sueños de la razón.

También se expone de forma más analítica este propiedad dada a Koldo Saratxaga:

  • «Reconocido como emprendedor del año en España o empresario vasco del año (algo que fue insólito en su momento, al otorgarse el galardón al gerente de una cooperativa), Saratxaga se ha consolidado como una referencia, que ya recibía en su momento visitas in situ a la planta central de Irizar de ejecutivos de todo el mundo en busca de la fórmula de su éxito.» Opina Txema G. Crespo, en El País.

  • «En el mundo cooperativo en particular, y en el sector empresarial del País Vasco en general, toda una referencia.» Escribe IC en El blog salmón.

Complementariamente, podemos leer que se presenta el libro de Koldo Saratxaga, Un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional pendiente, como un libro de referencia:

  • «Saratxaga es autor de un excelente libro, que se ha convertido en referencia, donde a partir de su experiencia empresarial promueve un nuevo modelo de organización basado en la participación activa y creativa de las personas en el desarrollo de la empresa.» Escribe Marcelo Lasagna en su blog El impacto de lo nuevo.

Valgan estos ejemplos que nos ha traído el azar en nuestras lecturas hoy. Nos hemos parado a pensar: ¿estaremos con las antenas bien orientadas y desplegadas para aprovechar al máximo a Koldo? Seguramente que no, aunque sólo sea por la razón de que las personas estamos siempre cambiando y creciendo. Sin embargo, lo importante que sentimos que hemos hecho es tener a Koldo como referencia.

Pese a este reconocimiento como referente que se da a Koldo desde hace tiempo, el entusiasmo y la ilusión de Koldo Saratxaga, su ética de saber que aquello que comparte, los proyectos basados en las personas, son un camino de futuro para las organizaciones, le han llevado a afirmar al presentar gbe-ner:

«Quienes estamos ahí llevamos décadas intentando de una manera muy humilde practicar un estilo organizacional diferente y queremos ser una referencia. Siempre ponemos a las personas por delante, porque en las organizaciones al uso no tienen mucha cabida. Es evidente que nos mueve una sensibilización social, que tiene que ver con la educación y con la sociedad. Nos han llevado a la empresa independiente como un lugar para ganar sólo dinero, pero creemos que debe ser un lugar eficiente y compartirlo con los que lo generan porque somos parte de la sociedad. Tenemos que ser generosos con la sociedad. Así, nace la idea de hacer algo muy plural y diferente en ideologías.»

Y hoy nos hemos encontrado en Gara la fotografía de este gran barco granelero que ves arriba en esta página, se llama Federal Margaree. Ha sido noticia porque ha atracado en Pasaia y tiene el máximo de eslora permitido para atracar allí. Viene de Canadá con trigo para una fábrica de Navarra. La foto la ha hecho Andoni Canellada. Nos ha parecido una buena imagen de la necesidad de cambio organizacional total. Para cruzar el océano, no podríamos utilizar ninguna de las embarcaciones que parecen tan pequeñas junto al Federal Margaree. O dicho de otra forma: si vamos cogiendo embarcaciones pequeñas, es decir, poniendo parches, no llegaremos muy lejos si lo que tenemos que hacer es una larga travesía, como la que generalmente se propone una organización. Sea cual sea el tamaño de la organización, si la travesía es tan larga como la que conduce al futuro, el barco tendrá la máxima potencia, la organización orientará todas sus energías a esta travesía. Así que las organizaciones muy pequeñas podrán sentirse muy grandes en planteamientos, y con todo motivo.

Ya que hemos estado virtualmente en Pasaia, no podemos volver de la visita sin hablar de la historia de una persona pasaitarra, una niña, Maitane Goñi, que también ha sido noticia estos días pasados en la prensa. Tiene 10 años, vive en Oiartzun y nació con una atrofia muscular espinal, parece que es el único caso en Euskadi. El tratamiento necesario para aminorar la enfermedad se lo dan en un hospital en París. A su familia le viene muy bien la ayuda económica de las personas que les puedan echar una mano. Hasta ahora cuenta con la de vecinos, algunas ayudas de instituciones, como el Ayuntamiento y la Diputación, los compañeros de la Ikastola Haurtzaro de Oiartzun. Podéis leer su historia en esta página de Diario Vasco, donde también encontraréis la forma de colaborar.

Mañana nos encontraremos aquí si nos visitas. ¿Qué nos deparará el día? No lo sabemos, pero seguro que mucho podremos poner de nuestra parte para que sea un buen día.






domingo, 25 de octubre de 2009

«Innovar es un sentimiento, algo vivo»



Ayer estábamos dando vueltas a la tan traída y llevada innovación y pensando en la perspectiva más reciente que nos ofrece Koldo Saratxaga sobre este tema. Como tenemos identificado a Koldo como un punto de aprendizaje, nos gusta leerle y escucharle, además de conocer perspectivas de otras personas sobre lo que dice.

El signo de la vida es el movimiento, lo expresaron ya los filósofos griegos, y lo comprobamos de muchas formas, por ejemplo, en la naturaleza: algunos animales simulan con su inmovilidad la falta de vida, la utilizan como mecanismo de defensa y protección ante los depredadores.


Sabemos que algo se mueve porque se desplaza con respecto a un punto que tomamos como referencia. El movimiento no necesariamente es siempre hacia adelante, de progreso, puede ser hacia atrás —involución— o puede ser un movimiento circular —el destino es el mismo punto de partida— o puede ocurrir que no haya movimiento porque fuerzas con igual intensidad impulsan el movimiento en direcciones opuestas, etc.

Innovar es una necesidad siempre para seguir adelante con la trayectoria de la organización, pero en momentos como los actuales es una necesidad urgente, que reclama todo el ingenio. En esta línea, hemos leído el comentario que Josep Julián Vila intercambia en su blog con Javier Rodríguez Albuquerque.

«Lo que yo propongo es algo similar a lo que dice Koldo Saratxaga (a quien sé que sigues), lo que no podemos hacer son las cosas de ahora con los mapas mentales de antes. De cajón, vamos. Lo que pasa es que, como dices, está difícil la cosa y es por eso que estoy buscando una academia o la goma de borrar que usa M.»

La idea a la que se refiere Josep Julián ha sido expuesta por Koldo en varias ocasiones a lo largo de los últimos meses. Por ejemplo, en su conferencia en Nazaret Zentroa (puedes ver aquí el vídeo). Y hace muy pocos días la ha reiterado en su entrevista con Arturo García en Diario Vasco:

«Lo que no queremos es más de lo mismo porque más de lo mismo es igual a lo mismo. Queremos algo diferente.»

No es fácil escapar de los esquemas mentales, como indica Josep Julián, y como también expresa, es casi necesario contar con un agente externo para conseguirlo.

Si un aspecto de la vida de una organización no se ha superado o solucionado durante un tiempo lo suficientemente extenso como para que ese aspecto se haya convertido en un obstáculo que reclama atención, tal vez ello nos invite a preguntarnos si el fallo está en ese aspecto solamente o en cuántos más, comenzando por la capacidad de percepción y de reacción.

La necesidad de cambio concierne a toda la organización y hacer recaer esa responsabilidad sobre una parte de la misma tal vez suponga un desperdicio de tiempo y energía. Una reproducción a pequeña escala de esta realidad podemos observarla cuando se envía a una persona a mejorar su formación y, al regresar, esa persona no puede aplicar nada de lo aprendido porque la organización sigue como estaba. Pero mejor leamos cómo lo expone Koldo en su libro Un nuevo estilo de relaciones:

«Hemos estado muchos años haciendo muchos cursillos, mucha formación, pero en su gran mayoría no sirven para nada ¿Por qué? Simplemente, porque nada cambia después de que alguien vaya a un cursillo si antes no ha cambiado la organización. Podemos enviar a un seminario de una semana a una persona que, aparte de otras cosas, la estadística y la realidad nos dicen que está agobiada con sus temas diarios. Una persona que se pasa todo el día con el balde sacando agua de la chalupa puede recibir algunas ideas interesantes para poner en práctica el lunes siguiente cuando se reincorpore después del cursillo, estoy de acuerdo. Pero llega con mucha ilusión y, al poco tiempo, se da cuenta de que a casi nadie le interesa lo que le han contado en el seminario, incluido su jefe. Están con lo urgente.

Vuelve a lo suyo y se da cuenta de que la chalupa tiene más agua que cuando se fue al cursillo, así que tiene que ponerse a sacar agua con el balde, sin parar y a un ritmo un poco más fuerte. Cuando llega el viernes, está más cansado que antes, pero, sobre todo, está indignado y decepcionado.

Si no cambia la organización, no es con teorías aisladas, con cursillos, como podemos salir de males estructurales endémicos.»

Con esta idea de la vida y de la organización adaptada al cambio, hemos prestado atención a lo que afirmaba Koldo hace muy pocos días, en la entrevista que han publicado Noticias de Álava, Deia y Noticias de Gipuzkoa, firmada por Juanvi Baeza:

«En vez de repetir tanto la palabra innovación lo que hay que hacer es pensar más. Hace falta que las organizaciones den oportunidades para que la capacidad innovativa y creativa surja de las personas, de los más jóvenes. Innovar es un sentimiento, algo vivo.»

Ya se nos ha adelantado un blogger, Aitor Alcelay, a destacar esta idea de Koldo Saratxaga:

«Desde mi punto de vista 100% correcta su punto de vista. Considera que las empresas no innovan. Se usa mucho esa palabra pero las organizaciones no están preparadas para afrontarla.

“Innovar es una dinámica, un sentimiento, algo vivo”

“La innovación es una consecuencia de las personas con sus capacidades innatas y creativas y emprendedoras que tengan la oportunidad de utilizarlas y de equivocarse”

“Las organizaciones deben de dar oportunidades para que esa capacidad innata surja, tengan nuevas experiencias y conocimientos”.»

Éstas son ideas que Koldo exponía a Diario Vasco, en la entrevista «Las empresas caerán como moscas porque tienen un modelo caduco», firmada por Cristina Gómez Torrego. Se realizó tras la conferencia «¿Son las personas libres en las organizaciones actuales?», en los cursos de verano de la UPV-EHU.


Las organizaciones empresariales necesitan siempre ir adelante si no quieren comenzar el proceso de su desaparición. Necesitan innovar, comenzando por lo mínimo, que es actualizarse en formación respecto a su actividad, en conocimiento de su mercado, etc. Pero además deben innovar para «entusiasmar a su cliente» —en palabras que tomamos de Koldo—.

Pero ¿y las personas? ¿y los jóvenes que tienen hoy ante sí el gran reto de conseguir un empleo? ¿Cuánto abarca su idea de la innovación? ¿Se refiere a la parcela concreta en la que se han formado para desempeñar un trabajo o disponen de una visión tan amplia como lo es la vida de una organización, desde que se patea el mercado en busca del cliente con el que conectará la empresa para servirle hasta que se le dispensa una atención post-venta? ¿Se orientan a escoger en función de sus gustos o piensan en ser polivalentes y en comprometerse con la organización por entero, además de con su cometido concreto?

¿Cuántos jóvenes hoy en día están capacitados para desempeñar un trabajo mientras que su formación es nula en el campo relacional? Jóvenes y menos jóvenes, son personas anquilosadas con respecto a su relación con el conjunto de la organización porque —ya que hemos hablado del reino animal— son como polluelos en el nido, que se alimentan si les llevan el alimento, de lo contrario, mueren de hambre; es decir, no conectan con el cliente ni les atrae hacerlo. Quizá, no han tenido la oportunidad de aprenderlo y asocian «relación con el cliente» con la labor del comercial al uso.

Además, ¿cómo vamos a estar unidos a la organización si no comprendemos el lenguaje de los demás miembros de la misma? No ya saber hacer todo, sino comprenderlo en el nivel suficiente como para después pensar en compartir un idioma a la hora de hablar de metas y del esfuerzo por conseguirlas entre todos.

Sin embargo, para conseguir lo anterior no solamente sería necesario el compromiso de las personas y una formación integral, sino también, por parte de las organizaciones, ofrecer oportunidades, transparencia informativa, permitir una formación a través de la experiencia con el margen de error que ello implica... Así que terminamos releyendo el párrafo de Koldo que hemos leído antes, sobre la relación entre las equivocaciones y la innovación:

«La innovación es una consecuencia de las personas con sus capacidades innatas creativas y emprendedoras que tengan la oportunidad de utilizarlas y de equivocarse. Por eso hace falta que las organizaciones den oportunidades para que esa capacidad innata surja, tengan nuevas experiencias y conocimientos. Innovar es una dinámica, un sentimiento, es algo vivo.»




Fotografía superior: Ilustración en la web Ciencia Online. http://www.cienciaonline.com/wp-content/uploads/2007/07/cuerda2.JPG

Fotografía inferior: Polluelos de flamencos agrupados, a las dos semanas de vida. Reportaje en la web de Apple. http://www.apple.com/es/pro/profiles/crimsonwing/index2.html






lunes, 19 de octubre de 2009

«Estoy seguro de que Irizar, más pronto que tarde, será muy importante en nuestra nueva organización»



Hoy Noticias de Gipuzkoa nos permite releer esta importante entrevista a Koldo Saratxaga realizada por Juanvi Baeza, cuyo titular es la frase con la que hoy hemos titulado nuestra página. Es el mismo titular con el que ayer leíamos esta entrevista en Noticias de Álava, algo diferente al titular de Deia, pues éste prescindía de la referencia temporal «más pronto que tarde» (y del calificativo «nueva» con respecto a organización).

Junto con la entrevista publicada en Gara, «Creer en las personas es esencial ante el modelo actual imperante», realizada por Juanjo Basterra, y la publicada al día siguiente por Diario Vasco, «Las empresas sólo buscan producir y debieran ser sitios para prestar servicios», realizada por Arturo García, son tres importantes entrevistas de Koldo, especialmente extensas, y claves por su contenido para conocer más esta nueva organización gbe-ner Elkartea.

Sobre la participación de Irizar en gbe-ner, por primera vez nos transmite un periódico el parecer de Koldo. Sabemos que Irizar Ormaiztegi es pasado en la trayectoria de Koldo Saratxaga, puesto que dejó su puesto allí en 2005, pero no Irizar, nos dice. Sabemos también del empeño de Koldo en poner un Nuevo Estilo de Relaciones al servicio de pymes, desde las muy pequeñas, y por este motivo, su deseo de querer evitar que NER se asocie en exclusiva con grandes empresas y multinacionales, como es hoy Irizar. Así se lo oíamos decir, por ejemplo, en una de sus últimas clases en Mondragón, en el vídeo que ya hemos compartido en esta página, tomado del canal arizmendiarrieta1 en YouTube. Aquí, si lo recuerdas, bienvenido y bienvenida visitante, decía Koldo que se había dado cuenta de que hablar de Irizar a veces era para sus oyentes como cuando a él le hablaban de General Motors: una realidad muy distante de la realidad de una pequeña empresa. A su vez, la trayectoria de Koldo, tras su marcha de Ormaiztegi, ha estado relacionada con 20 organizaciones, de diversos tamaños.

Hasta hoy, la información principal en el ámbito público sobre gbe-ner Elkartea proviene del contenido de la rueda de prensa, de la página web de la organización y de estas tres entrevistas de Koldo. Suponemos que seguirá habiendo más información y más entrevistas.

Hoy por hoy, gbe-ner Elkartea se nos muestra como un grupo empresarial que toma la figura de una reunión de organizaciones empresariales, es decir, una organización sin ánimo de lucro sobre el denominador común de identificar a las personas como el corazón de la organización: personas clientes, personas que trabajan dentro de la organización, personas proveedores, etc. y en funcionar cotidianamente con un Nuevo Estilo de Relaciones, construido sobre la comunicación, la confianza, la responsabilidad, el compartir...

Unirse al grupo es libre y libre también el abandonarlo. Como es una organización sin ánimo de lucro, no tiene metas empresariales, no es un grupo empresarial. La unión en este caso suscita un sentimiento de apoyo mutuo generado por la solidaridad que ha llevado a agruparse. Además, suscita iniciativas concretas, como «ner juntos», que son equipos de personas que comparten su experiencia en esta nueva forma de organizarse que se llama un Nuevo Estilo de Relaciones, NER. Otra iniciativa son los proyectos que gbe-ner emprenderá con el fin de conectar las organizaciones empresariales con la sociedad, a los que destinará el 2% de las horas de las personas de las organizaciones en gbe-ner, aunque es libre por parte de cada persona esta dedicación, y el 5% de sus beneficios. Aún se están perfilando los detalles sobre cómo se producirá todo el funcionamiento de gbe-ner.

En suma, el jueves pasado en Bilbao se presentaron a la prensa 10 organizaciones empresariales para decirnos que aquí están compartiendo la fe en las personas y que con ella desean dar una respuesta de valores y solidaridad al momento actual de crisis y a la sociedad siempre.

Muchas organizaciones se han interesado en esta iniciativa, como indica Koldo, pero muchas también de ellas no ven la necesidad del cambio.

Hoy hemos estado pensando sobre ello quienes hacemos esta página. Nos preguntamos: ¿será porque los seres humanos somos conservadores por regla general? No hay más que ver lo que sucede cuando aparece un «invento» nuevo. Al principio todo son recelos, pero en cuanto se comprueba su funcionalidad, rápidamente lo aceptamos porque la mejora en la calidad de vida nos lleva a prescindir del «apalancamiento» del conservadurismo. Entonces, lo que hacemos es tirar los viejos aparatos y sustituirlos por los nuevos.

Y también hemos estado pensando en la propuesta que haríamos a un pequeño propietario o gerente o emprendedor comprometido con su organización y que quisiera emprender un Nuevo Estilo de Relaciones. Le diríamos: deshazte de todos los mecanismos de control y ese tiempo, medios y energías que utilizas en controlar utilízalos en comunicar con las personas y en unirlas, en motivarlas y comprenderlas. Incluso, como solución, comporta un ahorro de tiempo, porque en lugar de repetir las mismas operaciones de control sobre cada persona, una reunión con muchas personas y el posterior trabajo en equipo simplifican al máximo tanto la atención que hay que prodigar internamente a las personas como el desarrollo del trabajo, y éste con la eficacia derivada de una veterana certeza: «la unión hace la fuerza».

Ahora, nosotros vamos a «aplicarnos el cuento», como coloquialmente se dice, y mañana nos encontrarás en nuestra página si pasas por aquí.






domingo, 18 de octubre de 2009

Nuevas entrevistas a Koldo Saratxaga sobre gbe-ner Elkartea



Y entonces, ¿qué es gbe-ner y por qué ha aparecido en esta página? Aquí, en nuestro gaur egun, donde nos encontrabas todos los días hablando de Koldo Saratxaga.

Hoy empezábamos nuestra página con esta pregunta de qué es en definitiva gbe-ner Elkartea, ya que pensamos que tal vez tú te estarás haciendo, bienvenido y bienvenida visitante. Y nos hemos encontrado con dos nuevas entrevistas de Koldo. La primera en Diario Vasco. Una entrevista realizada por el periodista Arturo García, a la que ha puesto como titular la frase de Koldo «Las empresas sólo buscan producir y debieran ser sitios para prestar servicios», y para un destacado ha elegido el titular: «Con el modelo actual las pymes vascas no tienen futuro».

Y además, otra entrevista en Deia, cuya edición digital se actualiza con posterioridad a la de Diario Vasco, por eso también ha tardado más en aparecer en nuestra página. En este caso, es el periodista Juanvi Baeza quien hace una larga entrevista a Koldo. Su titular principal es otra frase de Koldo: «Estoy seguro de que Irizar será muy importante en nuestra organización». Y una segunda parte, no menos extensa que la primera, tiene como titular otra frase: «La crisis no la pagan los trabajadores porque un director general también es un trabajador». La ha publicado también Noticias de Álava.

A modo de presentación de ambas entrevistas, destacamos una idea de cada una.

Por un lado, la idea de que un Nuevo Estilo de Relaciones es un «estilo», como su nombre indica. «Modelo Saratxaga» es una denominación ligada al ámbito académico, aunque tal vez no pase mucho tiempo hasta que se abra paso el estudio académico del concepto «estilo» aplicado a la organización de los proyectos basados en las personas. Hemos tratado de estas denominaciones en nuestra Actualidad-Gaur egun, a propósito de un comentario de uno de los asistentes al Foro de Experiencias Saratxaga, Aitor (firma así). Un comentario tan ilustrativo como las crónicas que comparten los bloggers de servicio de innovación 2.0. También por entonces nos referimos al término «sistema Saratxaga», que oímos o leemos a los ejecutivos y directivos en conversaciones informales.

Por otro lado, está la confirmación explícita de la relación con Irizar, cosa diferente de que la etapa de 14 años de Koldo en y desde Irizar Ormaiztegi se terminó en 2005. La reflexión estuvo en nuestra página de Actualidad-Gaur egun del 2 de septiembre pasado. A propósito de la frase «Irizar es pasado», nos fijamos entonces en el ejemplo de Koldo Saratxaga de mirar al futuro, una actitud que nos hacía pensar en la necesidad de la ambición, el trabajo y el valor, y en su actitud contraria: el conformismo y la autocomplacencia de recrearse en logros del pasado. Esto nos llama aún más la atención cuando en el pasado hay logros importantes, de los que se puede pensar a priori que serán difícilmente superables, como es Irizar en la trayectoria de Koldo Saratxaga. Era una reflexión que nos facilitó la lectura de un reciente artículo de Juan Carlos Cubeiro sobre Koldo.


Como ves, procuramos exprimir las ideas y lo que nos llega de Koldo Saratxaga, con la mejor intención de construir nuestra trayectoria al estilo que comentaba Koldo a su tocayo Koldo Aldai: «Soy poco de espejo retrovisor, soy poco de iconos. Sé tu mismo. Construye tu propia vida. Mira para adelante y no dudes que encontrarás lo que te mereces.»

Y aquí está nuestra página hoy, para reiterar, un día más, que las personas importan, son lo más importante, lo único importante, lo más valioso de la organización. No tememos ser repetitivos, porque esta cuestión tiene que llegar a las tripas y abarcarla lleva tiempo de reflexión, poner en activo sentimientos que se han dejado de ejercitar o no se han ejercitado, etc. En este trayecto nos sentimos identificados también con las experiencias de las organizaciones que han protagonizado el Foro de Experiencias Saratxaga.

Hablamos de Koldo porque está empeñado en hacer una revolución diciendo y practicando que las personas somos lo más importante, lo único importante, que hay que soñar y tener libertad, comunicarnos, compartir las metas, que hay que innovar y ser eficientes en todo y, por lo tanto, es hora de dejar a un lado la costumbre adquirida de que nos manden, o de ordenar y mandar. Nos identificamos plenamente con esta revolución. Cada persona podemos hacer mucho en el lugar donde estamos en una organización. Quizá lo primero que habríamos de lograr es ser felices, porque esto ejerce una influencia beneficiosa alrededor, ya que es un logro que no se puede ocultar, aunque unos seamos más serios y otros más jacarandosos.

Hasta mañana, bihar arte.