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miércoles, 17 de junio de 2009

Acercándonos a la realidad



¿Cómo vamos en este día de hoy? ¿Qué tal estás? ¿Verdad que a menudo haces esta pregunta a las personas a tu alrededor y ellas te la hacen a ti?

Parece que para ir adelante, al futuro, casi instintivamente nos preguntamos si es cierto que estamos yendo hacia allí. Nos interesan las posibilidades del vehículo que estamos utilizando para ir al futuro y —no menos importante— si hemos identificado bien lo que llamamos «futuro».

Los premios y las certificaciones son dos caminos por los que las organizaciones empresariales comprueban y miden si van por buen camino. Otras se comparan con la competencia, etc. Pero, como todos vemos, y es obvio, las mediciones más fiables de nuestros avances suelen proceder de la realidad. Los resultados y las perspectivas de futuro nos van diciendo cómo vamos.

Hoy te contamos esto porque en una de nuestras excursiones por la Red hemos encontrado un coloquio en el talde de Koldo Saratxaga en Innobasque. En él, Koldo aporta su visión práctica, la activación de las ideas para llevarlas a la realidad.

Nos interesa ofrecértelo en estos momentos en los que una realidad generalmente adversa nos está poniendo a prueba, porque nunca es tarde para reaccionar y porque hay que reaccionar en algún momento. ¿Motivos?

Por ejemplo, si has echado un vistazo al coloquio de Michael Page que compartimos el lunes, lo mismo que a las palabras del presidente de La Caixa que leíamos ayer en esta página, te pueden servir como exposición de un panorama general en las organizaciones empresariales. Se caracteriza desde hace tiempo por aspectos principales como los tres siguientes:

  • la percepción de la necesidad de cambio

  • la confusión en cuanto al presente y el futuro

  • y la progresiva sensibilización hacia el hecho de que las personas son lo decisivo en una organización y los directores generales deben trabajar cerca de ellas, aunque, como habrás leído, las posturas varían entre dar órdenes a los sentimientos de «los empleados» o admitir abiertamente que no se sabe cómo trabajar con esa materia prima que posee un componente emocional y que llamamos «personas».

En frase de Koldo Saratxaga al terminar el texto marco de su último libro:

«El mundo ha cambiado, y muy deprisa, y el mundo empresarial, en su mayor parte, está desorientado y sin ideas muy claras sobre qué hacer».

Si dispones de este libro de Koldo, puede ser muy clarificador releer este texto inicial de planteamiento de la situación actual de las organizaciones empresariales. Es su visión de los motivos sobre:

«la necesidad de abordar un cambio radical en las organizaciones para lograr su supervivencia».

Como asesor, o más bien como líder y gestor de cambios organizacionales, Koldo se sitúa en la realidad. También en esta intervención en Innobasque nos lleva al terreno de la realidad, del que huímos a veces con disculpas tan aparentemente racionales como la de estar estudiando la situación o pensando lo que dicen personas que consideramos muy inteligentes o expertas, por ejemplo. En concreto, a los asesores de empresas, Koldo Saratxaga les invita a reflexionar en:

«Cómo nos acercamos a nuestras miles de Pymes, de forma que les aportemos la suficiente luz como para poder INNOVAR de tal forma que vean el futuro con una cierta tranquilidad.

Pienso que quizás cuando empecemos a bajar a la realidad de lo existente es cuando más pueda aportar ya que creo es lo que menos conocéis la mayor parte de los integrantes del talde. Quizás un trabajo de campo nos acercaría más a la realidad y por tanto nos permitiría unificar de que hablamos y dejando a un lado las citas de otros pensadores sin practica, y viviendo realidades cercanas. El estar todos los días viviendo estas realidades en una decena de proyectos, así como el escuchar a quienes quieren algo diferente y porque, me fuerza a querer ser más práctico que teórico y ayudar desde el interior y desde el contacto.

Espero se me entienda. Todos conocéis mis teorías y mis realidades y sabéis están a disposición de esta sociedad.»

(Koldo Saratxaga. Debate sobre el Diagnóstico en el Consejo de Transformación Empresarial de Innobasque)

El cambio en nuestra vida o en nuestra organización es algo que sólo cada uno podemos hacer y nadie en nuestro lugar, como bien sabemos.

Conocer bien nuestro vehículo para ir al futuro y saber cuál es el futuro que queremos son las bases para elegir la ruta sin equivocarnos. Elegir comporta incertidumbre y aunque quisiéramos saber el resultado de nuestras elecciones en el momento, no está a nuestro alcance en ningún terreno.

En ese terreno real de nuestras decisiones y actividad, profesional, laboral, económica, estamos rodeados de personas, con las que hemos de aprender a relacionarnos.

Para adentrarnos en ese terreno de las personas, que algo o mucho impone tanto a asesores de empresas, como a directivos, como a todos en nuestras relaciones, nos pueden servir mucho estas palabras de Koldo en su libro, es la primera pregunta-respuesta del capítulo 16:

«Lo que tengo que entender es que no puedo cambiar el sentimiento y la actitud de las personas hacia algo que lleva años sucediendo sólo porque soy el dueño y hoy se me ocurre decir que quiero que colaboréis más y quiero que os involucréis más, y quiero... y quiero... Y como no veo saltos de alegría pues vuelvo a la crítica fácil y a juzgar ―negativamente, claro― a todo el mundo.

Es bastante fácil, pero hay que empezar sembrando credibilidad. No es cuestión, en muchos casos, del mensaje, sino del mensajero. Tenemos que interiorizar que queremos una nueva forma de hacer las cosas desde el punto de vista de la toma de decisiones, desde el punto de vista de compartir y repartir, desde el punto de vista de creer en las personas, sin prejuicios, con sus virtudes y defectos, con su realidad, como en todas partes, como contigo, como con tu familia. De ahí debemos partir.

Tenemos que cambiar el discurso de “las personas son lo más importante” y la realidad de “no tengo tiempo para estar con ellas”.

Ulertu behar dudana da, ezin ditudala aldatu pertsonen sentimenduak eta jarrera urtetan gertatzen den zerbaitekiko, ugazaba naizdako eta gaur bururatzen zaidalako esatea nahi dudala zuek parte hartze handiagoa izatea, eta konpromiso handiagoa har dezazuen nahi dudala eta hau eta bestea nahi dudala. Eta nola ez dudan ikusten jendea pozik jauzika, kritika errazera eta mundu guztiaren juzgua ―txarra noski― egitera itzultzen naiz.

Aski erraza da, baina sinesgarritasuna ereitetik hasi behar da. Askotan ez da mezu-kontua, mezulariarena baizik. Barneratu egin behar dugu gauzak egiteko era berri bat nahi dugula, erabakiak hartzeari dagokionez, partekatzeari eta banatzeari dagokienez, pertsonengan sineste aldetik, aurreiritzirik gabe, dituzten bertute eta akatsekin, beren errealitatearekin, leku guztietan bezala, zeure buruarekin bezala, zure familiarekin bezala. Hortik abiatu behar dugu.

“Pertsonak dira garrantzizkoenak” esan eta benetan “ez dut haiekin egoteko astirik” egiteko diskurtsua aldatu behar dugu..»

(Koldo Saratxaga, Un nuevo estilo de relaciones - Harreman-estilo berri bat)