Deseamos compartir hoy contigo dos anécdotas sencillas y útiles relacionadas con el hecho de establecer una comunicación eficaz, que cuente de verdad para la buena marcha del proyecto común de una organización.
Son dos situaciones de la vida cotidiana. Sin embargo, nos han hecho refrescar y comprender mejor algunas importantes experiencias en torno a la comunicación que Koldo Saratxaga comparte en ¿Sinfonía o jazz?
Todo esto que comparte Koldo Saratxaga, tanto en sus libros, como en sus charlas, como ahora con su actividad en Koldo-2K Emocionando pensamos que representa la oportunidad de estar en contacto con las experiencias de uno de los grandes ejecutivos que mejor dominan la comunicación con las personas. De modo que aquí nos tienes, dispuestos a ejercer hoy de alumnos aplicados. ¿Te unes a nosotros?
Aquí va la primera anécdota y a continuación las experiencias y los pensamientos de Koldo Saratxaga que nos inspiran para aprovecharla:
Hace unos días, una de las personas que hacemos esta página fue a una oficina de Correos. Allí encontró al carnicero del Eroski en el que compra normalmente. Estaba acompañado de su hija y con aire de sentirse como pez fuera del agua. Esto contrastaba con la imagen que ofrece el carnicero tras el mostrador, seguro y comunicativo, informando y contestando preguntas sobre para qué son mejores las distintas carnes, de dónde han traído cada res, los cortes que se deben hacer para separar las piezas y después para filetear éstas, deshuesarlas, etc. Sus clientes no tenemos duda de que domina su oficio y posee una experiencia que le ha aportado muchos conocimientos.
El carnicero en Correos se sentía perplejo y en una situación sin salida porque tenía que enviar una carta certificada, pero no sabía qué era destinatario y qué remitente, y por ello no le era posible rellenar el impreso para enviar la carta. Aunque dudaba en pedir ayuda, finalmente su hija le resolvió la duda y el contratiempo. Lo cierto es que si nos paramos a pensar, nos daremos cuenta de que estas dos palabras están sacadas del latín casi directamente y figuran en los impresos de Correos desde hace muchos años. Si hoy se replanteara la comunicación en este impreso, tal vez se limitara a lo que usamos en los correos electrónicos: “de” y “para”.
Opiniones aparte, éstas son las ideas y decisiones de Koldo que con esta anécdota hemos interiorizado aún más. Aquí Koldo habla de los requisitos de la comunicación eficaz entre todas las personas, de su relación con el funcionamiento de los proyectos, de la tendencia de los ejecutivos a utilizar términos técnicos y de cómo incluir ideas en las palabras:
«L.U.: Pero, ¿por dónde se empieza?
K.S.: Hay que concentrar los esfuerzos donde se han detectado oportunidades, hablar con muchas personas y crear equipos, empujar juntos hacia adelante, mirar al futuro, alejarte o distanciarte del día a día para tener una mejor visión del largo plazo.
En el fondo estamos moviéndonos siempre alrededor de cuatro ideas. Todo el mundo lo entiende. Por eso no hay que hacer ni cursillos especiales, ni utilizamos supuestos tecnicismos y palabras más o menos rimbombantes. Nuestro proyecto y su comunicación se basan en la sencillez.
Realmente me pongo de mal humor cuando acudo a lugares en los que los gestores al transmitir a las personas las herramientas que han de utilizar, herramientas japonesas o americanas, a las que denominan en inglés o términos que sólo entiende la parte alta de la pirámide del organigrama y ello, con la intención de implementarlas después en toda la empresa. A mí me parece un error. Se siguen contagiando tics de hace veinte y treinta años, pues se pretende hacerse entender sobre herramientas, maquinaria o procesos americanos o japoneses, utilizando las palabras de estos con personas a las que, incluso, les cuesta comprender bien el castellano y a las que se les obliga a utilizar una jerga que no les dice nada. Si no entienden el significado de la palabra, ni el contenido general que se transmite en las charlas y en los cursillos que se les imparten, ¿cómo diantre quieren que a continuación lo pongan en marcha? Creo que vivimos en un mundo absolutamente ficticio y estandarizado, anclado en modelos ajenos. Eso no hay quien lo interiorice, por eso fracasan tantas veces.
Tengo la certeza de que tenemos que aprender a compartir de una manera natural lo que deseamos comunicar. Prescindir de comportamientos estándar, de recetas al uso, de palabrejas, de mensajes ininteligibles para lo que ellos mismos denominan mano de obra directa, o bien, obreros, a los que, por otra parte, solamente se les exige producir de forma repetitiva y sin tener que pensar porque otros lo hacen.
Empéñate en captar la idea y piensa en cómo transmitirla sencilla y claramente, para que además de comprenderla, la interioricen, la hagan suya y las mejoras se pongan en marcha y se hagan efectivas, con ilusión y acierto.»
Koldo Saratxaga, ¿Sinfonía o jazz?, págs. 139-140
Y ésta es la segunda anécdota:
La protagoniza también una de las personas que hacemos esta página y una colaboradora reciente. Esta colaboradora es licenciada en Comunicación Audiovisual y ha pasado por tres universidades del Estado para graduarse, cursar el tercer ciclo y ahora trabajar en una tesina. En una conversación, sale el tema de la comunicación y la necesidad de la misma que de cara al exterior poseen todas las organizaciones. Nuestra licenciada en Comunicación sostiene que no todas las empresas necesitan comunicación. Ante la extrañeza que encuentra como respuesta, aclara que no todas las empresas necesitan Gabinete de Comunicación. Estamos de acuerdo sobre ello, pero aclaramos también que la comunicación es un fenómeno amplio que consiste en conectar a las personas, y en numerosos aspectos no está garantizada por el hecho de crear un departamento o gabinete de comunicación. Toda organización empresarial necesita darse a conocer a sus clientes, a sus posibles clientes, en su sector, etc. transmitir qué hace, cómo es, crearse una presencia, etc. Esto es comunicación, afecta a toda la organización y puede hacerse por muchos caminos.
¿Qué es lo que nos recuerda esto acerca de las experiencias de Koldo? Sobre todo, lo que nos dice en el final del vídeo Hacia un nuevo concepto de la organización empresarial:
«En los sistemas educativos no enseñan a comunicar. Yo he estado con muchos jóvenes y veo que no saben comunicar.»
Te invitamos a escuchar estos cinco últimos minutos de la charla, a partir del minuto 62. Nos quedamos con la primera frase, que en este caso muestra su dramática realidad, ya que no sólo no se ha aprendido qué es comunicación, sino que posiblemente se haya «desaprendido» un concepto que nos ofrece, a su vez, el sentido común. Todo ello propiciado por la educación universitaria. Pero terminemos con la otra cara de la realidad, la que nos permite avanzar: nunca es tarde para empezar a aprender ni menos aún para despertar el sentido crítico.

