La cercanía del líder trata de facilitar a todas las personas que conozcan y comprendan el proyecto. De esta forma, empieza a ser realidad el proyecto común:
«El líder crea una organización y una cultura orientadas al futuro gracias a la confianza en las personas que la componen y con la dedicación de una parte muy importante de su tiempo a comunicar y hacer comprender a todos esa idea del proyecto común, tal y como la he desarrollado.»
Una comunicación enfocada a hacer comprender el proyecto, pero también a escuchar y comprender a las personas. Para lograr un proyecto común son necesarias ambas facetas de la comunicación:
«Quienes en este momento tengan más capacidad de liderazgo intenten crear un proyecto común con todos y para eso hay que escuchar mucho a las personas. Hacer que la mayoría […] compartan el proyecto. […] Tiene que haber una persona que lidere el proyecto y sobre todo que lo comparta con todos. La dificultad que yo encuentro es que los jefes no tienen tiempo para hablar con las personas.»
«El liderazgo supone no solo informar, sino sobre todo, comunicar. Lo cual implica escuchar, y por tanto, una gran dedicación de tiempo.»
El camino del proyecto común empieza y continúa del mismo modo, con la dedicación amplia y constante a las relaciones con las personas, a escucharlas y a hablar con ellas, contando con su diversidad:
«Entonces, si tengo un proyecto, la pregunta sería: ¿es compartido? Y la siguiente: ¿cómo se hace eso? Pues tan sencillo y tan difícil como compartir un proyecto de viaje entre unos amigos o como crear un proyecto de familia. Lo que está claro es que requiere de mucha comunicación, de muchas horas de relaciones, de muchas opiniones dispares, de mucho ceder, de mucha visión de futuro... de liderazgo. Todo y más hasta llegar a unos objetivos comunes que luego es necesario llevar a la realidad.»
Los frutos de realidades van llegando cuando el conocimiento, la comprensión y los acuerdos de las personas se concretan en definir metas comunes y la forma de llevarlas a la práctica. El cometido del líder es asegurar un entorno coherente con la fe en las personas y la confianza en sus capacidades y posibilidades:
«Las personas aportamos más en un entorno de confianza y libertad que de mando. Las personas aportamos más si se nos ofrecen oportunidades y se nos dan responsabilidades que si se nos controla continuamente de una u otra forma.»
«A las personas hay que darles libertad para que sean responsables y para que, de esta manera, puedan innovar.»



