Gracias, Koldo. Así terminaba ayer nuestra página y así la empezamos hoy. ¿Habremos agradecido lo suficiente a Koldo su ejemplo, su generosidad para compartir, su humildad para seguir esperando de nosotros cuando pocas esperanzas damos con nuestra forma de actuar?
Si todos los días le dijéramos «gracias, Koldo», haríamos algo adecuado, ya que todos los días disfrutamos de una nueva forma de ver a las personas y la realidad, de un camino abierto al éxito que necesitamos.
Esto tienen aún más valor por el contexto en el que se produce, donde la clase ejecutiva a menudo actúa como agujero negro que atrae y destruye la materia empresarial: las personas, el dinero...
El agradecimiento tiene también forma sin palabras, cuando interiormente sabemos que si Koldo Saratxaga no hubiera aparecido en el horizonte de nuestra vida individual, o de la bibliografía disponible, o de las «asesorías» de organizaciones, etc. etc., las opciones reales, no las opciones sobre el papel —que, como bien se dice, lo aguanta todo—, serían las de siempre, en definitiva.
Ayer hablábamos de Koldo y sus propuestas educativas con una persona que se ha dedicado a la enseñanza. La reacción de la persona fue explicar sus pensamientos y sus ideas, como manera de decir que ella también tenía importancia. Este resorte actúa a menudo, el de pensar que si reconocemos los méritos ajenos nos hacemos de menos a nosotros, que nos tenemos que «imponer». Puede que resulte así en el mundo jerárquico, pero no en NER, el Nuevo Estilo de Relaciones. Al contrario, ¡vaya suerte tenemos de que un crack como Koldo Saratxaga quiera hacer equipo con nosotros! ¡Qué fichaje!
Dice Manuel, un comentarista en el blog de Juan Sobejano:
«Del modelo de Koldo no tengo demasiada información, pero los conceptos que el utiliza están presentes en las normas de excelencia en la gestión (EFQM, en Europa, Deming en Japon, etc).
Es curioso lo díficil que está resultando que los directivos de las empresas españolas y sus consejos de administración, no sigan estas pautas como principios básicos de éxito a medio y largo plazo.
En lo que es una máquina este hombre es en conseguir que le dejen implantar esta filosofía, tantos con estás ideas no les han dejado aplicarlas…
He oido que cuando explica su modelo dice que es sencillo, comenta a su cliente que lo más dificil ya lo sabe hacer, en relación a perder su dinero.
Lo dicho un CRACK.»
«En lo que es una máquina este hombre es en conseguir que le dejen implantar esta filosofía». La observación de Manuel nos retrata la eficiencia de Koldo por su capacidad en hacer realidad los pensamientos y los proyectos. Pero ¿obedece únicamente a que le dejen hacer o tiene que ver también con un logro por su parte?
Saber unir es una de las cualidades de un líder que se reconocen en Koldo Saratxaga, pero también las personas que no somos el líder del proyecto, el piloto, hemos de querer estar unidos, en eso tiene razón Manuel con la dirección que señala en su comentario. No todas las personas en un proyecto comparten las ideas al cien por cien. Alguna vez Koldo se ha referido a este aspecto en alguna entrevista, a propósito de Irizar, aclarando que siempre encontró respeto con las decisiones de la mayoría porque el resultado así es positivo para todos. En su libro Un nuevo estilo de relaciones escribe que es necesario «mucho ceder» para sacar un proyecto adelante.
En los proyectos basados en las personas, como su nombre indica, todas las personas son protagonistas y actores del proyecto. ¿Esto es «filosofía»? Sí y también es la forma de actuar que hace posibles los datos positivos que tanto nos gusta ver en la cuenta de resultados y reflejados en los gráficos que muestran la trayectoria de la organización.
Aquí concluimos hoy nuestra página, que esperamos te lleve a «sacar pecho» por ti como persona y que te haga fijarte en la propuesta de NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, que hace Koldo Saratxaga, sin sentir incompatibilidad entre ambas cosas. Bihar arte, hasta mañana.

