La idea del nuevo estilo de relaciones que compartimos hoy enlaza directamente con la de nuestro último egunero de la semana anterior, que era «Perspectiva de futuro». También estas dos ideas las vemos seguidas en el esquema del nuevo estilo de relaciones.
Así que es un buen comienzo para la semana esta idea del ner: «Continua sensación de siembra». Incluso, si queremos, puede ser un feliz comienzo porque, ¿cuándo estamos menos felices las personas? Suele ser cuando decimos que no vemos salida a una situación, cuando no sentimos que haya futuro. Y al contrario, la imagen del futuro nos da energía por sí sola.
¿Y tú cómo piensas en el futuro? Porque ahora que acaban de pasar las fechas de la lotería de Navidad, que es una costumbre asentada en muchos hogares y organizaciones empresariales, es más fácil que caigamos en la cuenta de una actitud corriente ante el futuro: confiar en la suerte y el azar, esperar que en cualquier momento ocurra algo y que eso «nos resuelva la vida», haciendo realidad nuestros sueños a la vez que borrando nuestras preocupaciones. Lo contrario también se practica a menudo: intentar programar el futuro, cuadricular la vida, calcular cada paso… En esta línea, las organizaciones empresariales hacen planes estratégicos a años vista, muy detallados a veces, siempre sobre la base de los datos del pasado. Lo que suele ocurrir con estos planes estratégicos, lo dice Jabi Salcedo en su reciente entrevista en Estrategia empresarial, es que difícilmente se cumplen.
En el nuevo estilo de relaciones, el ner, el futuro es el fruto de una siembra que se hace en el presente. Lo que se siembra hoy, si se siembra hoy, es el camino al futuro, un camino que también se va andando en compañía de circunstancias que sobrepasan la capacidad de las personas para conducirlas. Lo encontramos explicado por Koldo en Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:
Esto tiene que ver con lo que decíamos al principio de lo urgente y lo importante. Cuando estamos cosechando permanentemente, quiere decir que estamos forzando la tierra, estamos maltratando la tierra, estamos pisando demasiado la tierra, no dejamos respirar la tierra, acabamos contaminándola y vamos matándola poco a poco.
No dejamos espacios de libertad, paciencia, para que las personas den todo lo que llevan dentro.
Es muy importante pensar con visión de futuro, siendo conscientes de que la naturaleza tendrá un papel decisivo en el éxito de la cosecha. Pero, a igualdad de condiciones naturales, a igualdad de mercado, de producto, de competencia, de imprevistos, es un hecho que algunos triunfan más que otros.
¿Qué te dice todo esto? A nosotros nos dice que la tierra son las personas, sus capacidades, sus cualidades y aptitudes, su trabajo, sus sentimientos y experiencias... Con la tierra siempre tendremos que contar. Si la tratamos con planes estratégicos que finalmente acaban demostrando que no son factibles y, hasta llegar a darnos cuenta de esto, maltratamos la tierra, la apremiamos y atosigamos para que vaya dando lo que pensamos que debe dar y no lo que está en su naturaleza que dé… el resultado es que destruimos aquello que más necesitamos.
Las cosas son bien distintas cuando tienes una organización que mira sólo a lo urgente, a la tarea que quieres que todo el mundo haga, a la productividad como única medida, que cuando tienes una organización viva y creativa en la que, de forma natural y espontánea, surgen las ideas y en la que las personas se relacionan con ilusión porque el proyecto es su proyecto.
La propuesta de siembra es interiorizar que las personas son lo más importante, no la cosecha, porque sin las personas nada es posible. Y en coherencia con esto, elegir la generosidad y la confianza para dejar espacios de libertad con los que las personas se sientan personas; así podrán disfrutar aportando ideas y relacionándose, porque el proyecto será su proyecto, lo sentirán como propio. Del liderazgo que consigue estos logros habla Koldo en una entrevista en el diario GARA.
Cuando pienses en tu futuro y en el de tu proyecto, en cómo te gustaría que fuera tu organización, nos gustaría que te unieras a nosotros en avanzar en esta dirección:
La empresa es uno de los raros reductos de dictadura que quedan en las sociedades democráticas y está pidiendo a gritos transformarse en espacio de libertad y de bienestar.
Será muy sencillo lograr este reto asumiendo la siembra que hoy hemos compartido. Tan sencillo como elegir una nueva cultura de relaciones y organización. Y tan costoso como cambiar dejando atrás una cultura caduca, con la paciencia que requiere la siembra.

