Ongi etorri, bienvenidas y bienvenidos a una nueva página del «hoy», el «gaur egun» de K2K emocionando! Ayer 13 de marzo, conocíamos en las páginas de Noticias de Gipuzkoa el nuevo libro que da continuidad a la andadura editorial de K2K. Escrito por Óscar García, se titula Cuando la propiedad no quiere ceder el poder. De nuevo un día 13 ha sido elegido para compartir un momento señalado, ya que este número tiene el especial significado para K2K de corresponderse con el de los elementos —valores e ideas— del nuevo estilo de relaciones. Y de nuevo, Koldo Saratxaga y su equipo comparten con la sociedad a través de la prensa; no podemos por menos que recordar la presentación en sociedad de gbe-ner elkartea, cuando Koldo pedía a las personas de los medios allí presentes: «ahora os toca a vosotros transmitirlo a la sociedad». Repetidas veces nos encontramos con esta mención de Koldo sobre el papel decisivamente constructivo de la prensa y de los demás medios de comunicación.
¿Qué contiene este nuevo libro de K2K? Lo primero que verás en cuanto lo abras es que se trata de una experiencia que Óscar narra en primera persona, como responsable, desde K2K, de coordinar un proyecto empresarial, contando con el asesoramiento de todos los demás del equipo —Ainara, Joana, Koldo, Jabi, Pablo, Peio—. De esta manera, es una narración de hechos reales, vividos por el autor, por Óscar, lo que supone un formato novedoso dentro de los libros «de empresa». A través de las páginas, se desarrollan diálogos entre las diferentes personas, se narran acontecimientos y se da cabida a los sentimientos y los pensamientos de Óscar.
También desde la primera página es patente el estilo sencillo y llano que hace posible una grata experiencia de lectura, empezando por el prólogo de Miguel Bernar, coordinador del Proyecto Walter Pack, continuando con la Introducción a cargo de Koldo y ya adentrándonos en las páginas escritas por Óscar. Un estilo que estamos viendo casi como un aire «de familia» en las personas del nuevo estilo de relaciones, NER.
Y ya metidos ahora en nuestro día a día de este modesto espacio —de esta página web— que es uno de los lugares donde K2K comparte el nuevo estilo de relaciones, este libro es una oportunidad preciada para comprender que las relaciones son la vida de un proyecto, en este caso empresarial. Así, vemos en estas páginas que el proyecto protagonista —nombrado como Urgola Hermanos, de forma ficticia— nace y se impulsa gracias a la relación entre el emprendedor, que tuvo la idea germinal, con las personas que le ayudaron a ponerla en el mercado y con la parte de la familia que dio fuerza a su arranque; por la misma ruta, se fueron sumando más personas que, según el planteamiento de la empresa jerárquica, iban conformando la consabida pirámide de: propiedad – dirección – empleados.
Y llegó un momento clave en la trayectoria de todas estas personas unidas en una pirámide, un momento semejante al que habrán experimentado, y atraviesan ahora mismo, muchas organizaciones empresariales: el verse con bastantes posibilidades de su final. La reacción es recurrir al gurú conocido por reflotar empresas al borde del naufragio. Este clima interno en el Consejo de Administración de Urgola Hermanos, su elección de soluciones para —consciente o inconscientemente— acomodarlas a su deriva, podemos verlo a través de estas líneas de Koldo Saratxaga en su introducción del libro:
Por parte de K2K, Óscar lo tenía claro, éramos conscientes de que ante el pánico de los resultados que se estaban produciendo, un miembro del consejo pudo convencer al resto de que Koldo Saratxaga demostraba ser un seguro de futuro de cara a los resultados. Por ello, nosotros insistimos durante meses en que nuestra colaboración suponía un cambio organizacional y relacional que debían interiorizar. Sus temas del pasado, sus muchos años de convivencia forzada, acuerdos y desacuerdos, eran más fuertes que su situación empresarial, sobre la que no todos tenían el mismo conocimiento y capacidad de análisis. También es comprensible que es muy duro, y más si estas jubilado, ver cómo en pocos años se te pueden ir los beneficios de mucho tiempo.
Si estamos de acuerdo en que las relaciones dan vida a un proyecto, porque lo hacen nacer y van sosteniendo su trayectoria, no es difícil visualizar que dependiendo de cómo sean las relaciones así será lo que aporten. Y según los sentimientos y las ideas que las sustenten, las relaciones serán de una forma u otra. K2K proponen y confían en relaciones basadas en las personas y guiadas por valores como la confianza, ideas como el trabajo en equipo y una perspectiva de futuro que deja que la tierra se oxigene, pensando en que tiene que dar muchas cosechas. Es la propuesta que encontramos en K2K emocionando para Urgola Hermanos, el nombre ficticio de esta organización empresarial a la que Óscar aporta toda su energía para acompañar en su cambio organizativo a ser un proyecto basado en las personas. Una propuesta que no quisieron aceptar quienes tenían en su mano hacerlo: el Consejo de Administración que además acaparaba el poder decisorio en materia de gestión. Todas estas personas eran la pieza clave que mantenía la cultura jerárquica.
Por todo esto, el libro Cuando la propiedad no quiere ceder el poder es un buen retrato del choque que se produce entre la cultura imperante y el nuevo estilo de relaciones, NER, choque que en este caso se resuelve con la decisión a favor de la cultura imperante, tomada unilateralmente por quienes la promueven y fundamentan: la propiedad.
La experiencia de K2K en Urgola Hermanos movilizó las ilusiones y los esfuerzos de quienes hasta entonces habían estado confinados al lugar de «mano de obra». Dejó su fruto en los resultados que fueron produciéndose y hoy también sigue dejando fruto en este libro que compartimos con ilusión, pensando en aportar más posibilidades de cambio con el nuevo estilo de relaciones.
La dedicatoria que Óscar ha escrito en su libro te puede dar una idea del estilo cercano y del contenido de experiencia que comparte. Con ella terminamos hoy nuestro egunero y te deseamos muy feliz lectura.
A mi abuelo Damián, Tito, porque sabía, hace ya más de 60 años, que lo más importante de las organizaciones eran las personas, y a mis hijos, Iker y Oihan, albergando la esperanza de que puedan experimentar en primera persona las ideas del nuevo estilo de relaciones (NER).

