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viernes, 18 de marzo de 2011

«Continua sensación de siembra» (4)



«Continua sensación de siembra»… ¿Qué es? Podríamos empezar enlazando con nuestro post de la semana pasada dedicado a «Perspectiva de futuro», cuando visualizábamos que el futuro existe, aunque opciones como la de vivir el momento no lo tomen en cuenta.

De una forma parecida, la «Continua sensación de siembra» del nuevo estilo de relaciones empieza por «despertarnos» a la realidad de que todo aquello que hacemos las personas tiene sus consecuencias, produce unos resultados, un fruto.

Dicho de otra forma y con el ejemplo de Urgola Hermanos, lo leemos escrito por Miguel Bernar, en las líneas finales de su prólogo para el libro de Óscar García Cuando la propiedad no quiere ceder el poder:

Estoy seguro, tal y como comenta Óscar en varias ocasiones en su libro, de que aquello que se siembra da su fruto tarde o temprano y, por ello, muchas de las personas que han pasado por esta experiencia recordarán este episodio como algo ilusionante, quizás hasta tengan la oportunidad de aplicarlo en otro sitio. Estoy seguro también de que muchas de las personas que trabajan en Urgola Hermanos sentirán el orgullo de haber intentado hacer algo muy diferente y apasionante.


El NER nos mantiene despiertos a la realidad de los frutos, las consecuencias y los resultados, y sobre todo nos abre los ojos a la gran oportunidad que esto representa. La «Continua sensación de siembra» nos invita a ser protagonistas del futuro ya desde el presente. En resumen, sembremos semillas de las que pueden dar buen fruto, por un lado, y no resolvamos el presente a costa de destruir el futuro, por otro lado.

La «Continua sensación de siembra» del NER nos permite aprovechar y crear oportunidades desde en las situaciones del día a día hasta en la visión de la organización.

Muy cerca tenemos la visión de Koldo Saratxaga al crear K2K emocionando, este aspecto que refleja en su libro sobre el NER:

De esta manera, decidí añadir otro periodo a mi vida profesional y colaborar con aquellas organizaciones que estén dispuestas a afrontar el futuro situando al conjunto de las personas en igualdad de oportunidades ante el reto de esta nueva época que toca vivir.


Además de estas decisiones que guían toda una vida, en nuestro día a día también hay oportunidades para no perder la sensibilidad por sembrar, como esta experiencia que Óscar recoge en su citado libro:

Tras discutir acaloradamente cada una de las opiniones expresadas, se acordó por una amplia mayoría la presentación de la oferta en cuestión. He de reconocer que este resultado no supuso ninguna sorpresa para mí. Tal y como expresa un reconocido refrán, se recoge lo que se siembra. Y las personas respondieron de la misma forma en la que fueron tratadas: con responsabilidad e inteligencia.


En la visión de la organización, en la convivencia entre sus personas… y también en garantizar el éxito de los esfuerzos, la «Continua sensación de siembra» es una buena sensibilidad para cultivar, con frutos de tanto interés como los que describe Jabi Salcedo en El éxito fue la confianza:

La polivalencia requiere también constancia, ya que es un proceso de siembra durante mucho tiempo y en el que no se cosecha sino años más tarde. Éste es otro gran problema de las organizaciones que buscan resultados a demasiado corto plazo puesto que la polivalencia es una inversión de futuro. En muchas ocasiones, no se acometen procesos de este tipo porque se van a necesitar dos o tres años de aprendizaje y parece que algo así es excesivo, cuando, en realidad, quizá los conocimientos adquiridos pueden ser aplicados por la persona durante décadas.


Lo anterior describe otro aspecto revolucionario en la línea sencilla y silenciosa de K2K. Mientras la cultura imperante es la de la prisa, el «lo quiero ya», el nuevo estilo de relaciones piensa en inversiones de futuro, también cuando estas inversiones requieran dejar de cosechar «ya» lo que querríamos, si ello significa renunciar a una parte importante del futuro.

En definitiva, ser coherentes con la sensibilidad de sembrar requerirá de nosotros algunas veces decidir y realizar lo que no nos gusta: en relaciones, trabajo, remuneración, etc. También lo encontramos en las páginas del libro de Óscar, a propósito de un cometido de trabajo que una persona no desea asumir:

Si cada uno de nosotros sólo hace lo que le gusta… poco futuro tenemos. Supongo que a lo largo de tu vida habrás tenido que hacer muchas cosas que no te agradaban en exceso, pero has acabado por realizarlas al considerarlas necesarias o beneficiosas. No te imagino contestándole al médico, ante un diagnóstico de una apendicitis, que te niegas a operarte porque no te gustan los hospitales.


Y con esta idea concluimos hoy nuestra página, en vísperas del fin de semana, que te deseamos sea fructífero en descanso y en alguna oportunidad para sensibilizarnos con la siembra de futuro y sus cuidados.

¡Hasta el lunes! Asteburu on! ¡Buen fin de semana!