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Óscar García |
Una de las preguntas más repetidas en las innumerables charlas y conferencias a las que solemos ser invitados, es la concerniente a la validez del nuevo estilo de relaciones en el ámbito de la administración pública. Siempre respondemos señalando, que lo realmente importante cuando hablamos de relaciones, es la propia existencia de las personas más que la forma jurídica que adopta la organización o el sector en el que opera; y que por lo tanto, al cumplirse esta condición, no observamos ningún impedimento para ello.
Como podréis imaginar, esta contestación suscita en la mayoría de las ocasiones un animado debate, siendo mayoría las opiniones que denotan un escepticismo ante la posibilidad de la aplicación del ner en el entorno de la función pública. Las mayores dudas se refieren principalmente, a la aceptación de estos planteamientos por parte de la clase política (la homóloga a la propiedad en el sector privado) y de las personas que ostentan la condición de funcionarios.
Pues bien, estas dudas poco a poco han empezado a disiparse desde que el Ayuntamiento de Oñati (Gipuzkoa) ha comenzado a dar los primeros pasos para la aplicación del ner a todas las personas y organizaciones que se encuentran bajo la responsabilidad del consistorio. Una vez aprobadas las ideas del nuevo estilo de relaciones por el pleno (por unanimidad de los concejales) y por las personas integrantes de la plantilla en una asamblea (por una mayoría muy cualificada), en el día de hoy damos la bienvenida a la primera organización de carácter público que se gestiona bajo los planteamientos del ner.
Zorionak eta Aurrera, porque como he leído recientemente por ahí, si no hay evolución se produce la revolución y la única diferencia entre ambas es la “r” de responsabilidad.


