Cada cierto tiempo aflora en los medios la noticia-reportaje de las mejores empresas en las que trabajar. Si nos fijamos, en todos los casos existe el rasgo que consiste en acortar distancias entre jefes y empleados; para mostrar que esto es así, se ponen de ejemplo actividades como los desayunos, una moda muy actual, entre algunos empleados y un alto ejecutivo, incluso director general.
Cada persona tendrá su opinión de ello y desde la perspectiva que nos permite tomar el Nuevo Estilo de Relaciones, y como en este estilo no existe esta división entre jefes y empleados, no hay necesidad de realizar planteamiento alguno sobre la base de estas castas o clases laborales. Más aún, no existe la noción de empresa, establecida como lugar donde se crean y prestan productos y/o servicios.
Por otro lado, existe la misma «materia prima» tanto en las llamadas empresas como en las organizaciones, aunque esta «materia prima» recibe una consideración radicalmente distinta en unas y otras. Mientras que las empresas estándar no demuestran conciencia de que están formadas por personas, pues las juzgan por su valor instrumental, como mano de obra, y no como seres que piensan, sienten, tienen capacidades, conocimientos, experiencias, aptitudes, etc., en el Nuevo Estilo de Relaciones las personas son personas, con sus brazos para trabajar, pero también con cerebro, estómago, corazón…
¿Cómo se transforma una empresa en un proyecto basado en sus personas? Aquí tenemos una clara respuesta:
«Hay que ver si somos capaces de ilusionarnos con lo que nos une, preguntarnos si realmente compartimos las decisiones, el futuro, los retos... Si no compartimos todo eso no podemos hablar de un proyecto.»
Con esta cita que es el núcleo de la página de hoy, ves que seguimos en la línea de las dos páginas anteriores: una organización es la unión de unas personas con un horizonte que va más allá de la economía o, si se quiere, con una nueva forma de entender la economía, el trabajo, la empresa, en la que cabe compartir poder —pues poder es la capacidad de tomar decisiones— y además la ilusión, los planes de futuro y todas las demás cosas por las que somos personas, un «yo» y un «tú».
Hablando de todo esto, ¿has leído el documento sobre Desarrollo Humano Sostenible que ner group presentó en la «Ponencia sobre la reforma del Impuesto sobre Sociedades» constituida por las Juntas Generales de Gipuzkoa? Es una buena reflexión y propuesta para pensar en las personas y en emprender proyectos.




