Empezamos la semana y nuestra página en la estela de la cooperación y el liderazgo que Koldo Saratxaga hace formar parte de un Nuevo Estilo de Relaciones.
Algo perplejos, o bastante, estamos con esta fusión aparentemente imposible según el planteamiento de la empresa jerárquica, pues ésta se basa en divisiones por categorías y áreas de trabajo. El llamado «líder» en una organización jerárquica es quien más «ordena y manda».
¿Cómo pueden estar en el mismo sitio un «líder» jerárquico y unas personas que se dan y cooperan? Parece que la palabra cooperar implica libertad y la libertad es algo vedado por definición en un sistema jerárquico.
En Koldo Saratxaga vemos hecha realidad una organización como un gran equipo de personas unidas y solidarias entre las que el líder refuerza lo que es su fortaleza —unión y solidaridad—, además de ser el máximo responsable en la organización y toma decisiones que afectan a la totalidad de la misma —igual que a escala de los equipos en los que está constituida la organización cada persona es responsable de determinado desempeño—.
Sobre este tema, compartimos la siguiente perspectiva elaborada por Rafael Arce, uno de los participantes en el Programa de Dirección General del IESE, en el curso 2006-2007. Son unos párrafos que pertenecen a su estudio de caso sobre Irizar:
«Saratxaga es una persona con carácter y con las ideas muy claras y esto junto a un rigor en su actuación y la consecución de resultados termina por convencer. Apuesta por involucrar a las personas dentro de un proyecto, por darles libertad de decisión y responsabilidad creando un modelo de gestión basado en las personas. [...]
Saratxaga no ha creado una organización basada en el liderazgo de una persona, sino que a través del liderazgo ha creado un nuevo paradigma de gestión compartida, en el que el conocimiento fluye a través de las distintas áreas de la organización y donde la ventaja competitiva aparece por la responsabilidad de toda la organización, lejos de la dependencia de un solo individuo. Como el mismo Saratxaga dice, a él no le sigue la organización, más bien ésta cree en él. Para que la organización funcione sin Saratxaga sólo se precisan dos cosas:
- Que las distintas áreas de la organización crean en el modelo que hay implantado
- Que nadie jerárquicamente superior realice modificación alguna que suponga la ruptura del mismo.
La ventaja competitiva nace de un modelo basado en la búsqueda de la satisfacción del cliente enfocado en una orientación absoluta hacia el mismo y con una organización estructurada en el reconocimiento de la persona como realidad laboral capaz de asumir la responsabilidad necesaria en una organización para la consecución de unos objetivos atribuidos a toda la organización mediante bonus por resultados.
Con el trabajo en equipos multidisciplinares y autogestionados se consigue la satisfacción del trabajador que es condición necesaria para conseguir la satisfacción del cliente. El proceso es fácil de seguir, la ventaja competitiva de Irizar busca la fidelización del cliente basada en la previa satisfacción del mismo, que consigue con el enfoque total de la organización hacia el cliente. Pero para conseguirla es necesario que exista la satisfacción del trabajador.
En definitiva, se trata de un proyecto basado en las personas que ha conseguido dar un vuelco a la situación de crisis y equilibrar sus resultados y que no depende de un solo individuo aunque este haya sido el líder del proyecto.»
El trabajo completo puedes leerlo en este enlace. Se trata de una contribución a una asignatura y la hemos tomado de su blog del grupo de clase. Tiene el mérito de ofrecernos un panorama sobre Koldo Saratxaga y el modelo Irizar, realizado con una clara comprensión y que destaca determinadas facetas que pueden darnos pistas sobre los bienes más preciados en una organización, tales como: el liderazgo, la libertad y la responsabilidad, la satisfacción tanto de las personas de dentro de organización como del cliente, al igual que la fidelización de éste.

