Abrimos hoy nuestra página con esta fotografía de Koldo Saratxaga. Está con Íñigo Iturrate, Ibon Galarraga y Jon Aldeiturriaga (de izquierda a derecha). Lucen unos delantales o mandiles impolutos, donde aparece bien visible el logotipo de HK Interkulture. Están así de pulcros porque no han hecho de chefs, sino que son un equipo de ventas.
HK Interkulture reunió tanto a Koldo y estos compañeros como a otras personas, empezando por Iñaki Azkuna, en un acto que llamaron Pintxo solidario, para apoyar a la Fundación Vicente Ferrer y a la Asociación Mendikute Rosario, de Ondarroa. El pintxo, la popular gilda, tuvo un cocinero de altos vuelos, Fernando Canales.
¿Qué hace esta fotografía aquí? ¿Será porque nos recuerda que hoy es domingo, día familiar por excelencia, ya que casi todos los miembros de la familia coinciden en el descanso de sus actividades?
¿Será porque Koldo es un hombre de familia? Desde siempre ha ido a todos lados acompañado, y muchas veces quienes van con él son las mujeres que forman su familia: Maite, su compañera en la vida, y sus hijas, Joana y Ainara. Cuando llega Koldo a algún lado, a una charla, por ejemplo, y va con él una de sus hijas, no pasa mucho rato y ya dice quién le ha acompañado. Y si es Ainara, dice que Joana no ha venido, y viceversa. Por un camino u otro, siempre acaba nombrando a ambas.
Koldo ha querido que sus hijas también le acompañaran en esta nueva etapa de su trayectoria profesional, tras preocuparse durante toda la vida de las dos por su formación, pero no sólo académica, sino muy especialmente como personas. Quienes conocen a Koldo cuentan que es que un hombre orgulloso de sus hijas, si bien intenta no expansionarse manifestándolo. Tanto Joana como Ainara tienen toda la confianza de su aita, Koldo Saratxaga, y a ellas hay que agradecer hoy también el éxito de K2K emocionando.
Son otro referente casi ineludible para Koldo sus tres nietas y su nieto. A los cuatro dedica su último libro y su nieta mayor aparece en una de las páginas, cuando Koldo explica que le acompaña a sembrar a su huerto ecológico. Un huerto todo rodeado de hierbas aromáticas y donde —si Koldo nos permite que lo digamos, dada su conocida idea de que los ingenieros no deben estar a la cabeza de nada— se nota la mano de un ingeniero, en los surcos completamente rectos, como hechos con un programa informático. Juzguen nuestros y nuestras visitantes, eso y el mimo con el que está todo dispuesto y cuidado:
Los analistas de la situación económica dirían que Koldo ha hecho una gran elección al hacerse acompañar por sus dos hijas, ya que las mujeres están demostrando que tienen grandes cualidades en el terreno económico. Ante la prueba a la que nos somete la crisis, conservan mejor su empleo y muchas llevan el peso de esa organización que se llama familia, además de mostrar un espíritu emprendedor para crear negocios y para intentar expandir los existentes. Sin embargo, también las mujeres siguen siendo la capa social y laboral más débil en su conjunto, junto con la población emigrante. Así lo analiza Koldo Saratxaga en el vídeo Hacia un nuevo concepto de la organización empresarial.
«Emocionalidad y cosecha» es hoy nuestro título, ya que la navegación nos ha llevado hacia varios textos y libros de dirección y gestión organizacional (management) donde el centro es la emocionalidad y se presenta el liderazgo de la misma como instrumento directa y expresamente conectado con el beneficio económico inmediato, con la cosecha. No es necesario decir títulos ni nombres, porque el propósito no es debatir, sino crear un impulso práctico a partir del encuentro con esas lecturas.
Y lo vamos a hacer de un modo muy sencillo: escucharemos tres minutos del vídeo de Koldo Saratxaga Hacia un nuevo concepto de la organización empresarial, del minuto 39.18 al 42.38
«A mí no me gusta mucho la palabra “capital humano”, no me gusta mucho “activo”… porque eso es cultura anterior, no me gusta porque no me gusta nada de lo antiguo desde ese punto de vista, porque tiene las connotaciones que tiene y necesitamos cambiar el lenguaje. Lo digo yo porque lo creo así.
Diréis, ¿cómo demuestras eso? No tengo que demostrar nada, es eso lo que yo pienso y lo que me sale de las tripas, por eso hablo de mis pensamientos y mis sentimientos, no tengo que demostrar nada, y voy a respetar cualquier idea y cualquier discusión que tengamos después y que me digáis “no estoy de acuerdo contigo”.
Pero tenemos que cambiar el lenguaje. Lo de “capital” suena otra vez a “capital al que hay sacarle rendimiento”, “al que hay que sacarle no sé cuál”, deja, deja, que ya hablaremos de las personas, ¿qué es eso de “sacarle” y qué es eso de “los recursos” y todo eso? El tema es más complicado que todo eso.
“El activo más importante”: estoy tan harto en los últimos dos tres años, harto, de verdad, de oír a tantos, mejor dicho, no oigo a ninguno que ya no lo diga que las personas es lo más importante, que es su activo más importante, y cuando le pregunto “¿qué tiempo les dedicas?”, “¿qué es lo que has cambiado?”, me dice que no tiene tiempo, que uno ya está hasta aquí.
Entonces, llenarnos de palabrejas que tienen que ver con el pasado pero que no se meten en el puchero, que no van a los sentimientos, que en el fondo no se entiende lo que quieren decir, entonces, cuanto más le pongamos palabras que tienen que ver con ese pasado, parece que lo integramos más en el “balance actual”, “el balance actual”, el activo y el pasivo, sabemos dónde está el activo circulante, dónde está el dinero, dónde están los inmovilizados…
¡Otra vez lo metemos como un recurso! No, a mis nietos y a mis hijas no me las trates así, trátame las cosas de otra manera, no me lo trates así. ¿Y por qué cuando es de la familia parece que lo tratamos de otra manera si siguen siendo personas? ¿Por qué allí no? ¡Si es lo más rico que tiene este universo?
Este universo, aparte de las chapuzas que hacemos los humanos, es perfecto, o cuasi perfecto. Y los humanos somos lo mejor que tiene este universo. Y luego resulta que en las organizaciones hay unos pocos que les toca estar arriba, que seguramente es por casualidad, y no porque son los mejores, es por casualidad, porque habría que analizar por qué están ahí: por avatares de la vida, circunstancias, amiguismos, condiciones… no tienen por qué ser los mejores, y los demás lo que tenemos que hacer es obedecer.
¡Mentes, cuerpos, sentimientos, estómagos, corazones, tan capaces de crear, tan capaces de hacer, que nos estén diciendo lo que tenemos que hacer es una verdadera locura. Es una verdadera locura, es lo que yo creo.
Entonces o lo vemos claro, lo interiorizamos, que las personas es lo más importante de verdad, y no le ponemos apellidos para no confundirnos y no confundir a nadie, o si no, estamos totalmente equivocados.
Las personas es lo más importante, es lo único importante porque todo lo demás se queda obsoleto en pocos años y cada vez más, como decíamos. Tus tecnologías, tus edificios, tus no sé cuál… se van quedando obsoletos. Y las personas cada vez, si tienen oportunidades, son más ricas en todo, absolutamente en todo. Luego, ¿tenemos eso bien focalizado en las organizaciones? Yo creo que no. Tenemos que crear proyectos basados en las personas.»
Y entonces, ¿por qué hemos puesto la foto de arriba hoy aquí? El huerto ecológico es la cosecha que mencionamos en el titular. Hablar de la familia de Koldo nos sirve para entender mejor sus ideas cuando dice que tenemos que considerar que quienes estamos en las organizaciones somos personas y entenderle hasta dónde llega el término «personas». Y la foto de Koldo con sus compañeros en el Pintxo solidario y su indumentaria de trabajo es una buena imagen de que en Koldo Saratxaga las ideas y las realidades van juntas y, sobre todo, que él mismo es un impulso para actuar, un modelo de liderazgo para estudiar. Una imagen de la dimensión aplicada que deseamos incorporar a nuestra página de actualidad cada día.
La fotografía de Íñigo Iturrate, Ibon Galarraga, Jon Aldeiturriaga y Koldo Saratxaga es de Mireya López y se publicó en el suplemento La Mirilla de El Correo: http://info.elcorreodigital.com/vida-social/evento.php?cod=6053 La fotografía del huerto ecológico de Koldo Saratxaga es una de las fotos que Koldo lleva a sus charlas.

