El descanso de una jornada como la de hoy, festiva para muchas personas, nos distancia de la actividad y nos facilita otra perspectiva sobre la misma. La vida cotidiana, en cambio, nos suele poner ante el reto de hacer realidad las ideas y de incorporar las perspectivas que hemos determinado en momentos de reflexión. En uno y otro plano, serán un motor estas ideas que compartimos hoy en nuestra página de actualidad:
«Al final, lo que hace falta es saber cómo queremos conseguir las cosas, qué pasos vamos a dar, por dónde vamos a circular. Como siempre, cómo vamos a realizar la siembra. Podemos, incluso, decir que este año puede ser mejor llegar a cuarenta, sobre una buena base, que a ochenta de cualquier manera, por ejemplo, distorsionando la imagen de futuro. Luego ya vendrán los resultados. Lo que nos interesa, en suma, es compartir esos intangibles que vamos a utilizar para conseguir los tangibles. Porque sin eso no hay nada que hacer.
Pero es más fácil poner una cifra y hacer locuras para conseguirla que compartir ideas a lo largo del año con visión de futuro. A las cifras ya les buscamos los “es que” suficientes, al final del periodo. Sin embargo, sembrar supone compartir y cuidar las acciones juntos y eso no resulta cómodo para algunas personas con cierto poder pero con falta de ideas.
Luxio, por más vueltas que le demos detrás siempre hay alma, siempre hay personas, pero algunos prefieren aplicar recetas estándar, herramientas de moda, elixires milagrosos que sirven lo mismo para un roto que para un descosido.»
(Koldo Saratxaga, ¿Sinfonía o jazz?, páginas 231-232)

