Es hora de aceptar el reto de hacer un lugar al optimismo en nuestras actitudes y pensamientos, aunque pueda resultar más o menos difícil si nos situamos en el contexto económico actual y en las perspectivas que nos presentan desde diversos sectores. Desde el comienzo de esta crisis, se ha tratado de activar este sentimiento en todos los sectores económicos y desde todas las instancias.
Desde nuestra página de actualidad, nos apoyamos un día sí y otro también en las ideas y las realidades de Koldo Saratxaga y K2K emocionando para mirar siempre hacia delante. La meta del optimismo es la compañera de otras metas ya que casi automáticamente invita a actuar, al contrario que el pesimismo.
Por ello, compartimos desde esta página actuaciones de las organizaciones basadas en las personas, como posible fuente de ideas para quienes nos visiten. CREEMOS EN LAS PERSONAS y creemos en Un Nuevo Estilo de Relaciones entre las mismas como clave del futuro. Unir esfuerzos, mentes, sentimientos y emociones es en último término lo que decide el resultado, las personas son, somos, el bien más preciado que posee una organización:
«Somos capaces de comprar una máquina e invertir una gran cifra y luego ahorramos el perejil con la persona que realmente va a hacer que esa máquina sea una buena inversión.
Cuando uno reconoce internamente que son las personas lo más importante, es difícil no ser generoso con la verdad, con la comunicación en general, con los salarios y con la distribución de la cosecha.
Kapaz gara makina bat erosten diru asko inbertitzeko eta gero perrexila aurrezten dugu makina hori inbertsio ona izatea eragingo duen pertsonarekin.
Batek bere baitarako pentsatzen duenean pertsonak direla garrantzitsuena, zaila da eskuzabala ez izatea egiarekin, komunikazioarekin, oro har, soldatekin eta uztaren banaketarekin.»
(Koldo Saratxaga, Un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional pendiente / Harreman-estilo berri bat egiteko dagoen organizazioen aldaketarako, págs. 127-128 / 135-136 orr.)
El optimismo es lo que nos hará ver que el futuro está en crear proyectos basados en las personas y para ello, dejar atrás el pasado, que no sirve para el futuro y hasta ha dejado de servir en el presente. De ¿Sinfonía o jazz? hemos tomado el título de nuestra página de hoy, tres adjetivos que Koldo atribuye a Irizar, pero no como un elogio, sino como una realidad y como un programa de auténtico futuro que podemos construir entre todos.
¿Habéis oído hablar de la inversión en intangibles? Por supuesto que sí. Pues aquí os proponemos una inversión en un excelente intangible: un minuto escaso de lectura de estos párrafos de Koldo en ¿Sinfonía o jazz?, donde habla a Luxio Ugarte del presente que tenemos, aunque entonces era futuro, evidentemente, y lo refleja con unas grandes dosis de precisión y, como siempre, con propuestas de actuación.
Son unas ideas que es probable que estimulen las vuestras, con las consecuencias de facilitar la acción y las emociones positivas, consecuencias que acompañan las ideas de un líder organizacional como lo es Koldo Saratxaga.
Os invitamos a invertir en esta lectura, un motor para los tiempos de crisis:
«Con la satisfacción y complicidad ilusionada de las personas se puede mejorar el conjunto de la actividad, en diez, quince o más puntos.
Por supuesto, esto no evita el que seamos exigentes al máximo con las responsabilidades que a cada uno le corresponden. Personalmente lo soy con todas las personas, porque estimo que hay que ser honrado, comportarse éticamente y ser coherente con el compromiso que adquieres con la organización a la que libremente te incorporas y que confía en ti.
El futuro será cada vez más complicado, en esta Europa consumista, para las actividades industriales. No creo que exista mucho espacio para los irresponsables.
En las próximas décadas, los proyectos industriales en Europa irán cayendo como las hojas de un árbol caduco.
Irizar no puede tener ningún problema, partiendo de la situación actual, en los próximos cuatro o cinco años. Difícilmente podrás encontrar una empresa que haya sido más imaginativa, creativa y decidida.
Lo tremendo del caso es que esa actitud, este modo de ser, no debe terminar nunca. Irizar debe seguir siendo más innovadora que en el pasado si quiere tener garantizado el futuro y mantener todos sus centros de actividad actuales.»
(Koldo Saratxaga, ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar, un modelo basado en las personas, pág. 284)
Koldo continúa explicando algunas pautas de interés en especial para las organizaciones que tienen que competir con las manufacturas de China y otros países que superan competitivamente en costes a nuestra Europa occidental. A ello dedicaremos otra página de actualidad.

