¿Qué haces hoy domingo leyendo esta página? Una página que a primera vista trata sobre «trabajo», «organizaciones empresariales», «gestión», «liderazgo», etc. ¿Quién tiene ganas irrefrenables de trabajar un domingo o de conectarse al trabajo?
«Ser personas sirve para todo»: es la frase de Koldo Saratxaga que tal vez te haya venido a la memoria y que resume el contenido y el sentido de casi todo o todo lo que tiene que ver con Koldo Saratxaga. Puedes oírle en su charla Hacia un nuevo concepto de la organización empresarial.
¿Que te parece demasiado bonito? ¿Que seguro que hay truco porque el mundo de los ejecutivos no es así? Son objeciones muy comprensibles y razonables, a las que la respuesta es conocer a Koldo Saratxaga.
Si tú llegas a una organización empresarial con NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, ves que allí se trabaja como haces tú. A simple vista, todo igual a tu organización. Sin embargo, es completamente diferente porque si eres parte de un proyecto basado en las personas, tú conoces por qué estás trabajando en algo en un momento determinado y a quién le va a servir y para qué.
Las personas tendemos a buscar porqués a las cosas, a veces por los caminos equivocados, porque pensamos que los porqués son productos de la lógica y que con «razonar» ya está resuelto todo. Pero no pasa mucho tiempo hasta que nos damos cuenta de que no es así y, como dice una frase muy conocida y reiterada en muy diferentes versiones, «el cuerpo viaja más deprisa que el alma». Esto es algo que todos habremos experimentado alguna vez: los acontecimientos nos toman por sorpresa y pasa un tiempo hasta que los asimilamos. Es una experiencia corriente.
Entre las grandes y novedosas aportaciones de Koldo Saratxaga a la organización empresarial está la de haberse construido sobre los cimientos de la realidad, en los que desempeñan un papel decisivo la paciencia y las tripas, algo que podríamos describir ahora —para memorizarlo, no porque necesite descripción, pues es claro— como el contar con el factor tiempo también con respecto a las personas dentro de la organización empresarial —y no sólo para la producción, el cliente, etc.— y con el factor decisivo de las emociones.
Sin querer casi, nos aparece en la mente el sistema jerárquico, el del «ordeno y mando». ¿Pudiéramos decir que el «ordeno y mando» es la ley del mínimo esfuerzo aplicada a la dirección? ¿O es, en cierto modo, la falta de sentido común? ¿O el resultado de un análisis superficial —aunque no por falta de inteligencia, sino por temor al resultado real—?
Escribe Koldo en Un nuevo estilo de relaciones - Harreman-estilo berri bat:
«Cuando las personas se sienten controladas, aportan lo mínimo imprescindible para salir airosas ante la necesidad de trabajar y ganarse un salario dignamente.
Pertsonek kontrolatuta daudela sentitzen dutenean, lan egiteko eta soldata duintasunez irabazteko beharretik onik ateratzeko, gutxienekoa egitera mugatzen dira.»
Koldo Saratxaga ha asumido el riesgo de sumar a su modelo de gestión estos factores y nos ha enseñado cómo hacerlo, de una forma sencilla, asequible a todos, con sólo convertir los despachos en talleres o en huertas donde lo importante son las personas, las personas de dentro de la organización y las de fuera, los clientes. Si un Consejo de Administración o un cuadro ejecutivo se paran un momento a pensar en la cantidad de personas que hay trabajando su organización y en el rendimiento o la productividad que generan, en algún momento tendrán que pensar que tal vez la productividad es pobre comparada con lo que podría ser. Y que esto no puede ser sólo responsabilidad de las personas. Pensarán muchas más cosas según su experiencia particular.
Ayer nos decía un pequeño empresario que sostiene 52 puestos de trabajo, en diversas pequeñas organizaciones relacionadas con el sector servicios: «el cliente lo que quiere es cariño». Le escuchábamos con la sensación de no perder el tiempo, de estar escuchando una experiencia que hemos oído y visto en Koldo, aunque con el motor del movimiento que Koldo Saratxaga pone a todo: «emocionando» para dar respuestas nuevas, con pasión.

