A menudo oímos a Koldo Saratxaga que se siente cómodo en un proyecto, que hay que estar cómodos... y ésta es otra de las cosas que nos llaman la atención de la realidad de un Nuevo Estilo de Relaciones —un estilo que nos tiene tan atónitos como felices, por otro lado—. En este caso no se trata de la comodidad de la pereza y de la falta de iniciativa, que daba el titular a la entrevista de Cristina Gómez Torrego en El Correo. Se trata de la comodidad de estar a gusto.
¿Cómo describiríamos el sentimiento de comodidad cuando estamos entre personas? No es arriesgado pensar que coincidiríamos de forma casi general en que es una mezcla de dos sentimientos: disfrutar de espacio propio y a la vez sentirnos integrados entre las demás personas. ¿No te parece, bienvenido y bienvenida visitante, que procuramos al menos ambos aspectos cuando tenemos a nuestro cargo el hacer que una o varias personas se sientan cómodas?
Hemos seguido este tema de la comodidad en el libro Un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional pendiente. Aquí leemos que Koldo describe dos causas de comodidad de las personas dentro de las organizaciones empresariales. Resumidas con nuestras palabras, consisten en la buena comunicación interna y en el liderazgo bien asumido e igualmente bien aceptado.
Éstos son los párrafos donde lo leemos:
«Cuando me refiero a la verdad y su contenido, no me refiero a la verdad absoluta ―que, por cierto, nadie posee―, sino a esos pensamientos, conocimientos, noticias e informaciones de los que cuantas más personas son partícipes más cómodas, seguras y confiadas se sienten con serlo.
[...]
Un líder es líder cuando los demás le hacen líder, cuando los demás se sienten cómodos con su estilo y decisiones, con su capacidad de riesgo y acierto, con su humildad, con su coherencia, con su servicio, con su respeto a la diversidad, con su confianza en los que le acompañan, con su generosidad, con su visión de futuro. [...] Si creamos espacios de libertad para la toma de decisiones sin la supervisión, directa o indirecta, del jefe, tendremos más oportunidades de que florezcan quienes se sienten cómodos con estas funciones y quienes se sienten cómodos con que sean éstos quienes ejerzan esas funciones.»
¿Y para qué queremos estar cómodos, a gusto, en una organización empresarial? Además del bienestar y del sentimiento de pertenencia que proporciona —como podemos ver a través de las palabras anteriores—, la comodidad va de la mano de la creatividad, expone también Koldo en su libro:
«La inspiración, el sueño de crear, no puede venir cuando uno está insatisfecho, incómodo y mal considerado.»
E igualmente vemos que la comodidad es la garantía para desarrollar el liderazgo y a la vez uno de sus frutos. Esta idea la explicaba también Koldo en la ponencia inaugural del XVIII Congreso de Consejos Escolares del Estado, como sabemos gracias a la crónica de Raimundo Rubio en su blog:
«Las personas no deben considerarse como recursos tales como lo son los financieros, informáticos, materiales, etc., los cuales se aprovechan en su momento pero luego se vuelven obsoletos. En cambio las personas poseen conocimientos, ilusiones y sentimientos que por lo tanto no deben ser considerados como recursos que hay que estrujar y presionar y mucho menos gestionar para que cumplan con sus responsabilidades laborales, sino todo lo contrario, son personas a las que se les debe servir, motivar y animar para que se sientan cómodas y dueñas de su éxito. Se les debe implicar en las decisiones, informarles de sus funciones y compartirles los retos para de esta manera garantizarles su futuro en el aspecto familiar y profesional. Todo esto debe llegar a ser un proyecto compartido.»
La fotografía de Koldo Saratxaga es de Mundo Deportivo, donde se publicó. Se tomó en la charla que dio al presentar KIROLARTE su programa para el curso 2000-2001.

